Incluir a la masturbación
Sexualidad

Incluir a la masturbación

La autocomplacencia como sinónimo de bienestar

La masturbación en mujeres y hombres manifiesta una conducta saludable, acarrea beneficios porque es natural. Los estigmas que se le imputaron hace tres siglos, cuando se le consideró como un pecado y hábito enfermizo, se han diluido con el reconocimiento de la sexualidad como un aspecto central de la salud humana.

Es cierto que aún no se superan totalmente los sentimientos de vergüenza o rechazo al intentar brindarse placer por mano propia. Múltiples tabúes se mantienen por desconocimiento, la ignorancia se manifiesta en diversos temas y entre personas que ocupan cargos decisorios en los gobiernos. Un ejemplo es el de Joycelyn Elders, quien fue despedida de su cargo como directora general de Salud en los Estados Unidos, en 1994, por apoyar la inclusión de la masturbación en los programas de educación sexual en las escuelas. La historia revela la carga negativa que preserva el tema y, cómo no, si el significado de las dos palabras que la representan es adverso: surge de la expresión manus stuprare que significa cometer estupro con las manos contra uno mismo. En tanto la segunda palabra que la define, onanismo, deriva de Onán, personaje de la Biblia que recibió el mandato divino de copular con su cuñada a la muerte de su hermano, para procrear. Onán desobedeció al eyacular fuera del cuerpo de la mujer, por lo que fue castigado.

La masturbación nace con los primates; las aberraciones por las que ha pasado lograron convencer a las sociedades del siglo XVIII de considerarla adversa. En la actualidad queda claro que sólo se trata de la estimulación física y directa de los genitales para acrecentar la excitación sexual y procurarse placer.

MASTURBACIÓN COARTADA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asienta que la sexualidad es el aspecto central del ser humano, que su ejercicio propicia un estado de bienestar físico, emocional, mental y social; una forma de ejercerla es a través de la masturbación, empleando la mano u objetos de apoyo.

Foto: Unsplash / Womanizer wow

La masturbación es a menudo utilizada como un marcador de deseo sexual biológico y ha sido muy recomendada por sexólogos y feministas como una manera para que las mujeres aprendan sobre sus cuerpos y placeres; para superar mensajes culturales negativos de la imagen del cuerpo y de los genitales al punto de no dar prioridad al placer, y para el desarrollo de una mayor autoestima. Puede estar vinculada a los indicadores de la salud sexual y ser un buen marcador de la función sexual femenina, en parte debido a su función educativa y al reconocimiento del propio cuerpo”, escribió Rocío Guarín Serrano, de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Bucaramanga de Colombia, líder del equipo que realizó el estudio titulado Una mirada a la masturbación femenina: estudio descriptivo transversal en mujeres universitarias del área metropolitana de Colombia (Revista de la Facultad de Medicina, volumen 67, 2017).

En este trabajo se encuestaron a mil 39 mujeres de edad mediana, de las cuales solamente el 32.2 por ciento manifestó su inclinación por masturbarse. De aquel porcentaje, un poco más del 73 por ciento respondió que llegaba al orgasmo estimulando sus genitales.

Otro hallazgo de la investigadora se vinculó a la capacidad de obtener un orgasmo durante el coito con su pareja y la práctica del onanismo; resultó que una de cada tres mujeres que no se masturbaba era incapaz de alcanzar el orgasmo. “La masturbación fue más frecuente en mujeres mayores de 35 años, de estratos socioeconómicos altos, no religiosas o católicas con poco o nulo nivel de religiosidad, que estudian, trabajan como independiente y se autodefinen como bisexuales”, reveló el estudio colombiano.

Entre las conclusiones resaltaron la importancia de educarse respecto a la masturbación como una manera de autoexploración “para que la mujer pueda conocerse y disfrutar de su sexualidad”.

Con la masturbación se liberan hormonas benéficas para el organismo. Foto: Behance / Tim Tadder

UN ACTO ÍNTIMO

Estás sola en casa. La tarde es acogedora por el clima templado. Enciendes el incienso preferido y humectas la habitación con aceite esencial de lavanda ¿o prefieres menta? Te relajas sobre los acolchonados almohadones que tienes sobre la cama, comienzas a acariciar tu cuello, muy despacio, sintiendo la tibieza de tus dedos; con la otra mano desabotonas la blusa y paseas por el borde del sostén, sin prisa, sin embates violentos, con suavidad, a fin de cuentas la tarde el tuya, también el deseo… “Algunas mujeres afirman que tienen mejores orgasmos con la masturbación que con el coito, en parte porque la mujer se toma todo el tiempo que quiere, estimula exactamente sus áreas más sensibles y lo hace de manera más eficiente, por lo que en algunos casos de anorgasmia secundaria la mujer no puede sentir el clímax durante el coito, pero sí con la masturbación”, confirmó Rocío Guarín Serrano en su estudio.

Con la masturbación se transita de la tranquilidad a la euforia. En el orgasmo femenino se descansa debido a la segregación de serotonina, la hormona reguladora del sueño; aunque también aumenta la frecuencia cardíaca y, con ella, el cuerpo reacciona con energía. También se libera oxitocina, hormona que estimula la fracción del cerebro relacionada con el afecto, con la creatividad y con las habilidades de comunicación. Después de la masturbación surge la sensación de bienestar físico, gracias a la dopamina, neurotransmisor que estimula el sistema del placer en el cerebro.

No hay edad para practicar la masturbación, en los ancianos mejora las funciones cognitivas, también refuerza el sistema cardiovascular y fortalece el sistema inmunitario. En el siglo II de nuestra era, el médico griego Galeno recomendaba a las mujeres masturbarse, porque al igual que a los hombres “les permitía expulsar los humores sobrantes, liberarse de los dolores que causaba su retención y de los consiguientes ataques de histeria”. La época oscurantista modificó negativamente esta percepción, por fortuna en los nuevos tiempos recupera su estatus como una actividad física propiciada por la naturaleza en beneficio de la salud.

Comentarios