La guerra financiera de los videojuegos
Finanzas

La guerra financiera de los videojuegos

Campo minado por gigantes tecnológicos

En la Unión Europea y Estados Unidos toman fuerza las imputaciones por actos monopólicos practicados por Apple, Google y Amazon, las cuales, contrarias al espíritu capitalista de libre mercado, imponen sus normas y limitan el albedrío del consumidor para elegir. El más reciente embate para frenar la concentración de mercado lo representa la demanda civil interpuesta en agosto por la empresa desarrolladora de videojuegos Epic Games contra Apple, por considerar que el cobro de una comisión del 30 por ciento sobre las compras de los jugadores es excesiva, además de que la empresa dirigida por Tim Cook imposibilita el uso de otras plataformas para descargar los videojuegos.

La demanda contra Apple está en curso en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Distrito Norte de California. Fue presentada por el abogado Paul J. Riehle y destaca la conducta monopólica de la firma de la manzana mordida.

Epic Game fue fundada en 1991 por Tim Sweeney, quien cursaba la ingeniería mecánica en la Universidad de Maryland. Sweeney (actualmente con cincuenta años de edad) comenzó, como las demás empresas tecnológicas disruptivas, en el garaje de la casa de sus padres. Desde ahí distribuyó por correo el juego llamado ZZT. La compañía ha creado varios productos digitales de entretenimiento que se pueden reproducir en computadoras personales, consolas de juegos y dispositivos móviles. El más exitoso de sus productos es Fortnite.

Al año del lanzamiento, en 2018, Fortnite recaudó dos mil 400 millones de dólares, cifra récord para un videojuego, debido al registro de 350 millones de personas que lo descargaron gastando en promedio siete dólares para jugarlo; al año siguiente las ventas alcanzaron la friolera de mil 800 millones de dólares. Pese a la caída del ingreso, Fortnite encabeza la lista de videojuegos con mayores ganancias, ayudado en gran parte por su adaptabilidad a las plataformas iOS (de Apple), Nintendo Switch, PS4, Xbox One y computadoras personales.

Tim Sweeney fundó Epic Games en 1991. Foto: redd.it

La descarga del juego es gratuita, desde su aparición hasta agosto pasado se obtenía únicamente a través de las tiendas virtuales de Playstore y Appstore. Las ganancias proceden de la compra que hacen los jugadores de la moneda virtual de Fortnite, llamada V-bucks, con la cual adquieren armas, herramientas y materiales de construcción. Sobre esta venta, Apple y Google impusieron la comisión del 30 por ciento.

Aquel porcentaje se trasladaba al usuario final, argumentó Epic Games, por lo que tomó la iniciativa de ofrecer una vía alterna a los usuarios para reducir los costos; así, “mil V-bucks, que equivalen a 10 dólares, ahora cuestan solo 7.99 si se usa el pago directo a Epic en lugar del pago estándar de Apple”, calculó el portal especializado The Verge.

La decisión de Epic provocó la censura de Apple y Google al eliminar de su oferta el videojuego Fortnite; entonces vino la demanda.

JUEGO POR EL HONOR

Fortnite es “un juego en línea multi-jugador, se necesita el Internet para ejecutarlo. El principal juego es Battle Royale, su dinámica es que aparece una isla y un mapa donde se enfrentarán cien jugadores, se tienen que eliminar unos a otros, por no decir matar. Los participantes recolectan armas, madera, ladrillo, roca, para construir torres o rampas para poder estar arriba y disparar con mayor facilidad”, explicó para este artículo Emiliano G., adolescente que roza la mayoría de edad y que ha jugado esporádicamente.

Existe algo llamado tormenta, el mapa marca un territorio donde no aparecerá la tormenta y el caso es llegar ahí; hay que sobrevivir y quedar en primer lugar. Tiene otras modalidades, Creativo y Salvar al Mundo, creo, pero el más popular es el Battle Royale. Necesitas la tarjeta de crédito o a través del Paypal para comprar trajes, armas, todo tipo de cosas, pero puedes jugarlo sin invertir dinero”.

¿Y qué gana el que llega al final?”, se le cuestionó al joven. “El respeto y honor de ser el mejor”, respondió.

Fortnite. Foto: EFE Billerica

Bajo esta postura de honor, en la demanda civil interpuesta por Epic se asienta que no pretenden una indemnización económica de Apple, sino “buscar una competencia justa en las aplicaciones móviles”, se lee en el documento, además: “Epic presenta esta demanda para poner fin a las acciones injustas y anticompetitivas de Apple, que emprende para mantener ilegalmente su monopolio en dos mercados distintos de miles de millones de dólares: 1) el mercado de distribución de aplicaciones de iOS, y 2) El procesamiento de pagos en la aplicación de iOS”.

En el cuerpo de la demanda, la empresa de Sweeney reafirma su postura: “Epic no busca una compensación monetaria de este Tribunal por las lesiones que ha sufrido. Epic tampoco busca un trato favorable para sí misma. En cambio, Epic busca medidas cautelares para permitir una competencia justa en estos dos mercados clave que afectan directamente a cientos de millones de consumidores y decenas de miles, si no más, de desarrolladores de aplicaciones de terceros”.

NO ES COSA DE JUEGO

Sí, es correcto que Apple gane por las aplicaciones que vende, pero creo que el 30 por ciento es un robo, porque desarrollar una aplicación no es nada barato, no es nada sencillo, ni es poco tiempo el que se emplea; aparte Apple gana no sólo por esas aplicaciones, gana por hardware y la venta de celulares”, opinó el catedrático en robótica del Instituto Francés La Salle de Gómez Palacio, Luis Roberto Hernández Bañuelas, quien considera que, de continuar el veto de Apple sobre Epic, la derrotada sería la primera porque “muchos usuarios de Apple buscan ese juego, y dejarían de adquirir los dispositivos o buscarían otros para tener el videojuego, porque Epic Games está tomando mucha fuerza”. La razón de su creciente popularidad, consideró el maestro, se apoya en la estrategia de regalar, cada jueves, dos juegos para ejecutarse en plataformas de Windows. “Es una batalla que por fin muestra la injusticia, tal vez no se tenía el valor de enfrentar al gigante”, consideró Hernández Bañuelas.

Foto: theverge.com

UNA DEFENSA ENDEBLE

Apple no se quedó con los brazos cruzados. Mediante un comunicado expedido en la segunda mitad de agosto declaró: “Epic Games tomó la desafortunada decisión de violar las pautas de la App Store que se aplican por igual a todos los desarrolladores y que están diseñadas para mantener segura la tienda para nuestros usuarios. Como resultado, su aplicación Fortnite ha sido eliminada de la tienda (…). Epic ha tenido aplicaciones en la App Store durante una década y se ha beneficiado del ecosistema de la App Store, incluidas sus herramientas, pruebas y la distribución que Apple proporciona a todos los desarrolladores. Epic aceptó los términos y pautas de la App Store libremente y nos alegra que haya construido un negocio tan exitoso”, se resume en el comunicado, el que al parecer no propició alianzas, por lo que tuvieron que ir a fondo y, en descargo, el vicepresidente de Apple, Phil Schiller, reveló un correo presuntamente escrito por Tim Sweeney, el 30 de junio, pidiendo trato especial para Epic.

Por su parte Tim Cook afirmó, durante la audiencia ante el subcomité antimonopolio a finales de julio de este año, que “aplicamos las reglas a todos los desarrolladores de manera uniforme”. Los documentos mostrados por aquella subcomisión lo desmintieron, revelando que la App Store dio trato preferencial en 2016 a Amazon cobrándole una tarifa del 15 por ciento, por abajo del 30 por ciento que aplica regularmente a otros desarrolladores.

La batalla continuará en escenarios reales, y es que el mercado de los videojuegos vale más que miles de millones de dólares. En el enfrentamiento está en juego también, el honor.

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