La ciencia detrás de lo paranormal
Ciencia

La ciencia detrás de lo paranormal

Un acercamiento desde la lógica

La creencia en fantasmas existe en todas las culturas y lugares del mundo con sus respectivas variantes. Sus historias fascinan a personas de todas las edades desde hace siglos y siguen apareciendo en un sinfín de productos de la cultura popular.

Estos seres tienen algunas ventajas: no pueden ser vistos, podrían atravesar paredes, volar o tomar poseción del cuerpo de un vivo. Lo importante para nosotros es que escapan a las capacidades humanas; no se puede hacer nada frente a ellos y resultan incomprensibles desde la ciencia (o por lo menos eso se cree).

Para los creyentes de lo paranormal, no existe una sola forma en que se puedan describir los fantasmas. Pero sean almas en pena, demonios o seres fantásticos, los distintos fenómenos asociados de hecho pueden tener varias explicaciones.

FANTASMAS Y FOLCLORE

Normalmente los fantasmas están ligados a creencias religiosas. Una de las descripciones más frecuentes que se pueden encontrar sobre ellos es que se trata de las almas de personas que dejaron este mundo.

En la sociedad actual, mayoritariamente cristiana, el fantasma se relaciona con la creencia de que se sigue existiendo después de la muerte y que allá se encuentra el principal objetivo de la vida. La tradición popular completa esta idea para explicar la razón por la que un fantasma continúa en el mundo material, que puede ser un asunto pendiente.

Lo anterior defiende al espíritu como una persona, pero existe también la idea de que este puede ser un demonio cuyo propósito es descargar ira y rencor contra el producto favorito de la creación: el humano.

Por supuesto, no es la primera vez que se establece una relación del mundo espiritual con el material. Los demonios y fantasmas aparecen en otras culturas antiguas como lo es el judaísmo o el islam. Pero no sólo eso; es posible encontrar este tipo de seres todavía más atrás en la historia y en poblaciones separadas entre sí.

El fantasma Enkidú aparece en la Epopeya de Gilgamesh de los sumerios. Las nekyias son viajes a mundos de ultratumba que se mencionan en la Odisea de Homero y en la Eneida de Virgilio. Dentro del budismo, los fantasmas son almas que se rehúsan a reencarnar.

Marduk y Tiamat, deidades de la Epopeya de Gilgamesh. Foto: sofrep.com

El vampiro de la tradición de Europa central, es un tipo de revenant o fantasma extraño, porque tiene materia. Por lo general es un alma que está condenada a vagar en su cuerpo, en castigo por haber cometido suicidio u otras faltas religiosas.

La razón principal de la presencia de estos espíritus, es que la muerte es una de las etapas más fascinantes e inquietantes por las que pasa un ser vivo. Ante ella hay que generar diversas explicaciones, aún si con ellas se niega la misma muerte como final de la existencia.

Los fantasmas están ligados al pensamiento mágico y religioso, definido por los antropólogos Edward Burnett Tylor y James Frazer, bajo la tesis de que pertenece a una etapa primitiva de la humanidad. Este tipo de pensamiento persiste, sin embargo, en las sociedades y culturas actuales y entra como mecanismo para explicar aquello de lo que no se conoce una explicación lógica.

FENÓMENO FÍSICO

Son llamados fantasmas una amplia gama de fenómenos que no se pueden explicar de manera lógica, o por lo menos eso es lo que se puede escuchar en conversaciones acerca del tema. Pero es posible explicarlos de manera científica.

Salta a la vista que una de las formas de describirlos sea como una “energía”, misma que podría ser parte de fenómenos físicos.

Algunas experiencias paranormales pueden deberse a efectos acústicos. El sonido de baja frecuencia está fuera del rango que puede percibir el oído humano, es decir, menor a los 20 Herz. Es causado por elementos de la naturaleza como volcanes, rayos y hasta animales; pero también por motores, altavoces y turbinas, todos parte de la vida común de las personas en las ciudades. Las alteraciones de estas frecuencias fueron experimentadas por el director del departamento de Electroacústica y Automatización del Centro de Investigaciones francés, Vladimir Gavreau.

Lo que producen en el ser humano es cercano a lo que se dice frente a experiencias paranormales: malestares psicológicos tales como sensación de miedo, intranquilidad o pesadumbre. Existe una rama conocida de la psicofísica que estudia la relación entre las características físicas de un estímulo sonoro con una respuesta psicológica.

Este tipo de reacciones pueden ser también producto de un ultrasonido, es decir, uno que tampoco puede ser notado por el oído humano, pero que supera su campo de percepción. El científico inglés Vic Tandy explicó que se genera la sensación de que hay una presencia cerca, misma que además puede ser vista por segundos.

Algunas experiencias paranormales pueden deberse a sonidos de baja frecuencia. Foto: Unsplash / Franco Antonio Giovanel

Recogió una indagación en torno a esto encontrando que un sonido de 18. 9 Herz, se producía al sacar brillo a un florete de esgrima, generando una vibración que causaba un sentimiento de tristeza y sudor frío repentino. En el Journal of the Society for Psychical Research, aclaró que estas frecuencias son capaces de generar alucinaciones.

Hay otras visiones que persisten. Los fuegos fatuos son luces verdes que surgen, según creencias populares, en donde hay un fantasma, a veces cuidando un tesoro. Estas llamas se erigen gracias a sustancias, como el fósforo y metano, que se liberan de las materias animales o vegetales en proceso de putrefacción, lo que las hace comunes en lugares como cementerios o pantanos.

TRAICIÓN DE LA MENTE

Otras experiencias podrían aclararse simple y llanamente por la alucinación. Puede parecer una excesiva simplificación de lo paranormal, pero lo cierto es que los fenómenos mentales son más comunes de lo que creemos. No es que el testigo paranormal promedio padezca de esquizofrenia, sino que la alucinación es bastante común y forma parte de la vida cotidiana.

La alucinación es una alteración perceptiva que se presenta muchas veces cuando no se está seguro de lo que se ha visto. Es por eso que un suéter arrugado puede parecer un monstruo en la oscuridad para un niño.

Una parte de los recuerdos son realizados por el cerebro. Al no tener todas las partes adecuadas para contar un relato entero, se autocompleta. Entonces es cuando una situación extraña se puede convertir en un testimonio fantasmal indudable y mucho más exhaustivo. Según la revista Science focus, las memorias falsas son bastante comunes.

El artículo de la matemática y psicóloga Elizabeth F. Lotus, Sembrando información errónea en la mente humana: una investigación de 30 años sobre la maleabilidad de la memoria (2005), recopila información al respecto. El texto de la CSH Press, advierte que los falsos recuerdos se investigan por lo menos desde hace 45 años.

En él se expone cómo los científicos han explorado los rastros del recuerdo original después de que hay una exposición a información falsa. El efecto que tiene es la adaptación de la memoria a los datos nuevos.

Foto: joshuaoffine.com

Lo anterior se relaciona con el hecho de que algunas personas crean que han formado parte de eventos que no ocurrieron, lo cual tiene que ver tanto con teorías de la conspiración como eventos paranormales. Es decir, la información errónea condiciona los recuerdos próximos, sobre todo si se cae en cierta sugestión a partir de ella. Si se menciona un lugar como embrujado, es posible que alguien recuerde haber escuchado o visto algo extraño cuando no fue así.

Michael Nees, de la Universidad de Lafayette, Pennsylvania, expuso a los participantes de un experimento a grabaciones de psicofonías (sonidos que supuestamente no responden a ninguna causa física aparente, pero que en realidad son efectos físicos reales o montajes). Lo interesante fue los participantes lograron distinguir voces sólo hasta que se les dijo que se trataba de una investigación en torno a lo paranormal.

ALUCINACIÓN

Según la neuróloga Susan Blackmore en Psychology Today, la autoscopía, es decir, verse a sí mismo, puede tener que ver con un raro efecto producido por el sueño, las drogas, la meditación u otras alteraciones de la consciencia que pueden tornarse sumamente intensas. Lo anterior se explica coloquialmente como una experiencia extracorpórea o viaje astral, pero ella aclara que en realidad se generan imágenes muy vívidas consecuencia de la desactivación de la corteza prefrontal del cerebro.

Durante la parálisis del sueño es posible ver seres fantásticos y fantasmales en la misma habitación donde se está durmiendo, pero son alucinaciones elaboradas en un estado entre la vigilia y el sueño, es decir, que no se está completamente despierto.

Además, estamos condicionados a encontrar caras o patrones que nos recuerden a un par de ojos acechantes, para inmediatamente huir. Pareidolia es el nombre que recibe este fenómeno, y fue importante para la supervivencia de los primeros seres humanos ante cualquier posible depredador.

No solamente el cerebro humano hace malas jugadas. Algunos organismos o grupos de estos, presentes en casas “encantadas” y abandonadas, como el moho, producen alucinaciones y miedos irracionales. La presión en el pecho y sensación de terror, son efectos de las fugas de monóxido de carbono de estufas o motores.

La autoscopía puede tener que ver con alteraciones de la consciencia. Foto: Behance / Jorge Murillo Cucalón

Un hongo llamado cornezuelo, que atacaba el pan negro (el más barato y de mayor durabilidad en la Edad Media) ha sido expuesto como el causante de alucinaciones y comportamientos extraños que en el medioevo llevaron a creer que los afectados estaban siendo poseídos o eran practicantes de brujería. En el siglo XVII esta reacción decantó en los juicios de las brujas de Salem en la costa norte de Massachusetts.

El profesor de la Universidad de Manchester e investigador en el Gran Colisionador de Hadrones del CERN, Brian Cox, dijo a la BBC que la física puede descubrir si actualmente existen entes de materia invisibles. Según el científico, los descubrimientos son suficientes y el colisionador es tan potente, que si estas presencias estuvieran en el mundo, ya se habrían podido detectar.

Cualquier persona está ávida de respuestas. La creatividad humana puede llegar al extremo de hacer creer en una realidad distante a la palpable cuando, en realidad, no hay muestras de ella.

La ciencia a veces tiene el papel de desmitificar sucesos y fenómenos, y desmentir explicaciones obsoletas que están arraigadas en la mente humana. Puede caer de peso para quienes se aferran a creer en lo increíble, pero también abre mundos que antes creíamos imposibles.

Comentarios