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Encontrar el equilibrio con una pareja Asperger
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Encontrar el equilibrio con una pareja Asperger

La comunicación como clave para una relación sana

En portada: Uno de los protagonistas de la popular serie The Big Bang theory, Sheldon Cooper, padece síndrome de Asperger. Foto: CBS

Si te lo tengo que pedir, ya no lo quiero” es una frase que circula por redes sociales y que evidencia la falta de madurez frente a la comunicación que debe existir en una relación sentimental. En esta oración queda claro que la persona pretende que su compañero adivine sus deseos y necesidades.

A veces esperamos que la pareja reaccione exactamente como queremos, porque en nuestra mente ciertas respuestas son las más lógicas y adecuadas, especialmente viniendo de alguien a quien le importamos. Cuando no se cumplen esas expectativas, llegan las decepciones e incluso la sensación de no ser tan amado como se creía. Sin embargo, muchas veces esto dista de la verdad, pues no se trata de acciones hechas con alevosía; no es que la pareja ya no nos quiera, sino que, como seres humanos complejos que somos, no siempre es fácil entender al otro, por mucho cariño que exista de por medio.

Si esto sucede en personas neurotípicas, es decir, aquellas que no padecen una condición neurológica como autismo o déficit de atención, el problema se agudiza en el caso de un compañero con síndrome de Asperger. De ahí la importancia de una constante comunicación.

DIFICULTADES EMOCIONALES

El síndrome de Asperger se encuentra dentro del espectro autista, por lo tanto es una condición neurológica que afecta principalmente las habilidades sociales. A diferencia de otros tipos de autismo, quienes padecen este síndrome poseen un mayor interés por entablar relaciones de amistad o pareja, y no tienen problemas en el desarrollo del lenguaje verbal. De hecho, suelen tener un amplio vocabulario y pueden hablar fluidamente sobre los temas de su interés. Entonces, ¿qué les hace tan difícil socializar?

Uno de los principales obstáculos es la carencia de empatía. Esto significa que les es complicado notar las emociones de los demás y, una vez que las conocen, les será difícil encontrar la mejor manera de reaccionar a ellas.

En cuanto a sus propios sentimientos, tampoco les es fácil manejarlos. Tienen una baja tolerancia a la frustración, por ejemplo. Sin embargo, esto no quiere decir que no puedan sentir un profundo afecto y tener un deseo genuino de poder expresarlo.

Es importante explicar a la pareja claramente los motivos de alguna molestia, en lugar de recurrir al silencio, al distanciamiento o a otros signos poco explícitos. Foto: 123RF

Quienes son cercanos a una persona Asperger, deben tomar en cuenta esto en los momentos emocionalmente difíciles, ya sea en el ámbito familiar, en una amistad o en pareja, ya que podría parecer que son indiferentes, cuando simplemente no entienden la magnitud de lo que se vive. Será necesario mencionar explícitamente lo que causa sufrimiento, y pedir directamente el apoyo que se espera por parte de quien padece el síndrome, ya sea un abrazo, ayuda con alguna actividad, un momento a solas, etcétera. Cuando se trata de un ser querido, es muy probable que este tipo de peticiones sean bien recibidas, siempre y cuando sean claras. El individuo con Asperger agradecerá que se le guíe de esta forma práctica para hacer sentir mejor a sus allegados, que suelen ser un círculo reducido.

Esto último también debe tomarse en cuenta, sobre todo por la pareja. Si bien quien padece Asperger puede realizar ciertas actividades si se le explica que son importantes para el ser amado, hay peticiones que pueden causarles un desgaste emocional muy grande; es el caso de las reuniones sociales.

EL CÍRCULO SOCIAL

En países como México, donde la familia tiene un valor preponderante, es común visitar a la familia y amistades del cónyuge, y estar presente en sus eventos sociales: bodas, celebraciones de cumpleaños, bautizos, etcétera. Habrá a quien no le agrade tanto convivir con la familia política o no le caiga bien alguna amistad de la pareja, pero aun así la acompañará si se lo pide e intentará convivir educadamente con los demás. Puede que esa situación no sea la más agradable, pero es posible sobrellevarla sin mayores problemas y olvidarse de ello una vez que la reunión termine. Para una persona con síndrome de Asperger, por el contrario, implica un sacrificio enorme, pues tienen una gran dificultad para seguir las convenciones sociales y los suele abrumar la convivencia con un gran número de gente, especialmente si no están suficientemente bien informados sobre su condición.

Se mencionó que lo verbal se les da bastante bien, pero no el resto de las habilidades de lenguaje humano: hablan prácticamente sin inflexiones en la voz, no suelen leer bien el lenguaje corporal y, si bien entienden todo lo que se les dice, siempre lo comprenderán literalmente; es decir, no hay espacio para metáforas, sarcasmos, ironías o expresiones de doble sentido.

La persona con Asperger puede lograr una intimidad sana con su pareja, pero le será difícil ampliar su círculo social.Foto: Behance / Mark Timberlake

Sus intereses también son limitados. Tienden a hablar mucho sobre algún tema que les haya obsesionado últimamente, incluso si es evidente que los demás están aburridos (ellos no lo notarán). Por otra parte, no sabrán seguir una conversación superflua para pasar el tiempo. Las personas Asperger harán un esfuerzo por comunicarse con quienes son importantes para ellos, como lo es su pareja, pero no será lo mismo con alguien que prácticamente no conocen, así sea una prima muy querida de su esposa que viene de vacaciones de vez en cuando.

Por ello es importante ceder. Se entiende que para el miembro neurotípico de la pareja sea importante la compañía en estos eventos, pero el sufrimiento de la persona con Asperger puede ser mucho mayor que la molestia de asistir sin ella a una convivencia. Es entonces cuando hay que cuestionarse si es justo exigir ese tipo de sacrificios.

SER FLEXIBLE

Como se mencionó al inicio, la comunicación será la clave para encontrar el equilibrio en una relación con una persona Asperger. Así como el miembro neurotípico debe comprender las dificultades sociales de su pareja, es importante hacerle saber a esta las necesidades afectivas que tiene alguien fuera del espectro autista.

Ambos deben valorar el esfuerzo que la otra persona hace, desde su condición neurológica, para mantener una relación sana. Esta misión se encuentra lejos de ser imposible si se toma en cuenta que los individuos con Asperger son sumamente sinceros y poseen una inteligencia por encima del promedio, por lo que los engaños y los problemas prácticos no serán motivo de conflicto.

Las relaciones interpersonales son sumamente variadas y complejas, y todas implican retos que, sin embargo, se pueden superar cuando existe voluntad, comprensión y flexibilidad por parte de todos los involucrados. Tener una pareja con síndrome de Asperger no es la excepción.

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