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Biden y México
Opinión

Biden y México

Jaque Mate

Joe Biden no ganó la presidencia de los Estados Unidos con la claridad que habían previsto las encuestas previas, pero al final prevaleció. El todavía presidente Donald Trump se negó a aceptar la derrota y, muy a la mexicana, se declaró víctima de un fraude. Pero en la Unión Americana, donde las instituciones son muy sólidas, el berrinche del perdedor no logró credibilidad, aunque Trump emprendió una serie de medidas judiciales para tratar de evitar el triunfo de su rival.

A menos de que ocurra algo insospechado, el demócrata Joseph Biden será el próximo presidente de los Estados Unidos. Para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador esto implica retos importantes. Si bien en 2017, cuando ya preparaba su campaña presidencial, Andrés Manuel publicó un libro llamado ¡Oye Trump! en el que criticaba duramente al presidente estadounidense. Como mandatario mexicano se le ha acercado de manera sistemática.

No siempre fue positiva la relación. Desde que era presidente electo, López Obrador hizo un llamado a los migrantes para entrar a México con libertad para dirigirse a los Estados Unidos, lo cual enfureció a Trump. El anuncio de López Obrador hizo que se montaran en Honduras y otros países de Centroamérica varias caravanas de migrantes, con cientos de integrantes en cada una, que rompieron las barreras fronterizas de México con Guatemala para seguir su marcha por nuestro país hacia la frontera con Estados Unidos. Cuando Trump amenazó con cerrar la frontera con México, López Obrador se echó para atrás, dejó de dar la bienvenida a los migrantes e incluso utilizó a la Guardia Nacional para detenerlos.

Si bien Trump hizo campaña en 2016 para abolir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, al final aceptó sentarse a negociar, primero con el gobierno de Enrique Peña Nieto y después con el de López Obrador. Aunque Andrés Manuel se opuso en un principio al TLCAN, entendió la importancia de mantener un acuerdo comercial con la Unión Americana. El acuerdo final, promulgado en 2020, ofreció una mayor certeza jurídica para la inversión en México. Si bien el nuevo tratado, el T-MEC, tenía muchos puntos en común con el anterior, Trump lo llamó el mejor acuerdo comercial en la historia.

López Obrador aceptó ir a Washington, su único viaje internacional hasta la fecha, para festejar el nuevo tratado, a sabiendas de que lo utilizaría Trump para mejorar su apoyo entre los votantes de ascendencia mexicana. En esta visita los dos mandatarios se ratificaron su amistad. Trump utilizó los videos para sus spots de propaganda para la comunidad latina.

Los demócratas se molestaron por este respaldo de López Obrador a Trump, pero es difícil pensar que el enojo se mantenga en una presidencia de Biden. Hay más coincidencias ideológicas entre los demócratas y los lopezobradoristas que entre estos y los trumpistas. El gobierno mexicano, que se allanaba ante cualquier amenaza de Trump, ahora seguramente se mostrará más independiente, precisamente porque no tendrá temores a represalias como las preveía con Trump.

Biden no será uno de esos presidentes estadounidenses que desconozcan a México y Latinoamérica. Durante los ocho años de gobierno de Barack Obama, fue el enviado especial del presidente a Latinoamérica. Hizo 16 viajes a la región. Cada uno de ellos iba acompañado de preparación previa y contactos personales. Estos ayudarán a Biden a construir una mejor relación con los países de Latinoamérica. Y esperemos que también con México.

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