Ontología orientada a los objetos
Ciencia

Ontología orientada a los objetos

Nuevas maneras de leer el mundo

Ilustración de portada: Behance/ Ori Toor

Los problemas filosóficos son tan diversos que pueden ir desde lo más palpable hasta lo más abstracto. Los objetos y la razón por la que se consideran objetos es una de estas cuestiones, de la que se encarga la ontología.

La llamada ontología orientada a los objetos (OOO) es una de las formas más novedosas de explicar filosóficamente el mundo y, de hecho, su visión impregna campos tan dispares como la informática y el arte.

LA VUELTA AL OBJETO

La cuestión es relativamente simple. Los objetos pueden ser vistos por la filosofía como una mera cáscara, la capa más superficial que envuelve lo importante y más profundo. Pero para el filósofo estadounidense Graham Harman, el objeto podría ser todo lo que vemos. Su trabajo se traduce como una ontología donde no existe una superficie que envuelve, sino que todo es el objeto.

Así, la energía, las cosas materiales, un dispositivo tecnológico, el átomo, el ser humano o el espacio-tiempo son objetos y están en el mismo nivel ontológico; es decir, ninguno es más importante que otro. Esta peculiar perspectiva no se explica de manera sencilla, pero ayuda a entender diferentes fenómenos y a tomar en cuenta más variantes en la interpretación del mundo.

El realismo especulativo es un movimiento filosófico que toma su nombre de un coloquio impartido en la Goldsmiths University en 2007, en el que participaron figuras importantes para fundar el movimiento en cuestión, el cual luego se convertiría en la OOO. El francés Quentin Meillassoux, los británicos Ian Hamilton Grant y Ray Brassier, y el ya mencionado Graham Harman se reunirían en este evento. La visión particular de Graham es la que se encargó de formular una ontología (estudio filosófico del ser en general y sus propiedades), poniendo su foco en los objetos.

Foto: Behance / Studio Takeuma2

Sin embargo, no se trata de un movimiento que esté totalmente definido; sus límites difusos generan distintas posiciones e intereses filosóficos, que sin embargo guardan una manera de trabajar en común.

Los autores de esta corriente comparten una crítica hacia el antropocentrismo, en el que nuestra especie tiene la mayor jerarquía en cuanto a importancia. La vuelta al objeto, a darle la importancia debida, hace necesario quitar al ser humano de su posición comúnmente protagónica dentro de los problemas filosóficos.

Si bien las heridas del ser humano son, por una parte, provocadas por los avances filosóficos y científicos, ya sea el descubrimiento de que la Tierra no es el centro del universo, la animalidad de nuestra especie develada por los descubrimientos de Charles Darwin, o la teoría de Sigmund Freud en la que el individuo no es dueño de sí mismo sino que hay un inconsciente que toma muchas veces el control de las acciones; el realismo especulativo hace un hueco más grande en estas carencias. Parte de la concepción de que la realidad existe de manera independiente e indiferente a la acción humana, y señala que el foco antropocéntrico de la filosofía ha sido, por mucho tiempo, el equivocado. Los objetos toman una nueva relevancia.

CIENCIA EN RELACIÓN CON EL OBJETO

La razón por la que funciona en la ciencia es que, desde sus inicios, la ontología orientada a los objetos se ocupa de factores importantes para ella. Para Bruno Latour, filósofo y antropólogo de la ciencia cuyo pensamiento antecede a la OOO, existen actantes (es decir, objetos que actúan) para que ocurra un fenómeno.

En su obra Los microbios: guerra y paz (1984), el filósofo cita como ejemplo a Louis Pasteur, quien para explicar la diferencia que hay entre las enfermedades que adquiere cierto tipo de ganado, debió hacer énfasis en definir los actantes que influyen en ello.

La OOO sirve para detectar más fácilmente la relación entre distintos objetos para explicar fenómenos. Foto: Behance / Yukai Du

Así, el bacteriólogo francés logró dar con un hallazgo importante: el lugar en que se alimentaba el ganado era en el que se enterraban los animales que habían muerto enfermos, por lo que los gusanos transmitían nuevamente la enfermedad hacia la pastura que comían los rebaños.

Esta visión es defendida por Latour como cercana a la OOO porque, en este caso, todos los objetos pueden tener alguna clase de poder para cambiar la afección del ganado. Se trata de una visión multifactorial en la que todo es un objeto y puede ser actante. Tanto la realidad misma como las variantes de cualquier estado de la materia pueden ser de interés para el análisis científico y filosófico, y pueden generar diferentes fenómenos.

El éxito de una figura como Pasteur, también replicado por la medicina moderna, reside en la revisión minuciosa de actantes que no se habían contemplado anteriormente: los parásitos, bacterias y virus que, a su vez, pueden ser transmitidos por otros organismos más complejos.

ACTORES

El concepto que Latour denomina como actores, son objetos que intervienen provocando que otros, a su vez, realicen una acción; lo que se conoce como actor-red.

Los actantes son objetos que tienen mayor posibilidad de sobrevivir. Para Latour, son aquellos que actúan en cadena a través de otros, influyendo en ellos y completando una serie de hechos.

La OOO se basa en la posibilidad de conocer la realidad de manera objetiva. Esa idea la acerca a la ciencia, haciendo una prolongación de las reflexiones en las que esta ha basado sus esfuerzos.

Las matemáticas se consideran objetos creados por el humano, los cuales pueden tener impacto en la realidad. Foto: Behance / Yukai Du

MUNDO DE CONEXIONES

El pensamiento de Latour se configuró, en primera instancia, dentro de la sociología, luego en la filosofía y, finalmente, influyó a las ciencias que establecen relaciones multifactoriales: es el caso de la economía, la contabilidad o la estadística. De hecho, su concepto oligopticon se refiere a los dispositivos que se utilizan para obtener información y datos. Como es de esperarse, lo anterior puede tener que ver con la informática y con la forma en que nos relacionamos a través de redes sociales.

Por otro lado, Graham Harman parte de la noción de herramienta de Heidegger, la cual no existe separada de los demás y moviliza propósitos y transformaciones. Esta noción se extiende hacia todos los objetos.

Para Harman, un objeto no es lo que comúnmente se considera como tal: algo sólido y durable. Los personajes ficticios, por ejemplo, forman parte de una realidad y generan relaciones con los demás objetos; alguien puede sentirse inspirado por una película u otra obra de arte, siendo que normalmente se les considera fuera del mundo real.

El mundo como lo conocemos está lleno de factores que nos afectan y que, sin embargo, sólo pudieron ser concebidos a través de la mente humana: nuestra manera de medir el tiempo e incluso construcciones sociales como las empresas y el valor económico, son todos objetos que moldean nuestra realidad.

Los números y las entidades matemáticas son expresiones también construidas por el ser humano, y que son utilizadas para determinar lo que existe en el Universo. El filósofo francés Alain Badiou, quien funge como antecedente del realismo especulativo y la OOO, sostiene que existe una exterioridad, un gran afuera al que el pensamiento no puede acceder y al que las matemáticas, por el contrario, sí.

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