Tolerancia al aburrimiento
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Tolerancia al aburrimiento

El dolor ante el tedio

Ilustración de portada: Behance/Lina Moreno

Más tiempo en casa se dice fácilmente, pero presenta problemas cruciales a los que no se ha puesto la atención adecuada: la soledad, el aburrimiento y qué tanto se está dispuesto a tolerarlos.

Parte fundamental de la personalidad y el carácter de cualquier individuo se encuentra en la socialización. Hoy, más que en otros momentos de la historia, existen un sinfín de distracciones a la mano, por lo que el aburrimiento es poco admitido. Ante éste se siente culpa y pesar, entre otros sentimientos negativos que, de hecho, pueden ir más allá y atacar fuertemente la motivación.

TOLERANCIA

Una capacidad humana que ayuda a soportar actitudes e ideales opuestos al de uno mismo, es la tolerancia, una puerta al respeto y al sano debate. Pero al parecer es necesaria también la tolerancia ante uno mismo.

La llamada tolerancia a la frustración es una habilidad con que se hace frente al sentimiento desagradable de no obtener lo que se espera. Al igual que no se puede tener control sobre lo que piense u opine otra persona, tampoco se puede esperar que todo surja conforme a lo planeado, y la aceptación de estas dificultades es crucial para la estabilidad mental.

Bajo esta misma lógica, es importante soportar estados de ánimo, sensaciones o situaciones no gratas. Y, de hecho, más que soportar o simplemente ignorar, hay que aceptar que existen y que formarán parte del día a día. Una vez hecho esto, no tendrán que suponer mayores dificultades y podrán expresarse sin dramas, evitando conflictos con quienes nos relacionamos.

Pero, yendo aún más lejos, existen emociones que es raro compartir o sentir en compañía. Están allí, listas para ser experimentadas en soledad. El desinterés, la baja motivación y, principalmente, el aburrimiento, son aquellas difíciles sensaciones que parece imposible evitar y que, sin embargo, se intentan evadir a toda costa.

Es posible que, en otras épocas, el aburrimiento formara parte de la vida sin suponer mayor problema. Sin embargo, hoy no se tolera y parece necesario mantener actividades constantemente, sin importar si estas son productivas o no.

El aburrimiento es indeseable y se relaciona con insatisfacción, inquietud e incluso con una fatiga mental que aparece acompañada de una percepción más lenta del tiempo, según el artículo La mente no comprometida (2012) de Perspectives on psychological science.

Foto: Behance / Vicky Leta

Lo anterior hace que el aburrimiento se rechace y, por el contrario, el trabajo o el estar siempre ocupado adquiera connotaciones positivas. Para algunos, desde una perspectiva más utilitaria, la productividad e incluso el multitasking es algo esperado y ambicionado. El aburrimiento se relaciona con una falta de organización. Sin embargo, no se trata de rechazarlo tan tajantemente, debido a que es una sensación que debe ser aceptada como parte de nuestra cotidianidad.

BENEFICIOS DEL ABURRIMIENTO

El cerebro no está inactivo en ningún momento. Durante el aburrimiento se activa una red neuronal “por defecto”, con la que se divaga o, como comúnmente se dice, se “sueña despierto”. En este trance se planifican escenarios y se plantean soluciones.

Según Aburrimiento: poco excitado e inquieto (2018), de la revista Consciousness and Cognition, las personas que no toleran el aburrimiento pueden desarrollar una mentalidad impulsiva y una búsqueda de nuevas experiencias. Esta inercia, en casos graves, puede suponer inestabilidad y conductas de riesgo. De hecho, esta baja tolerancia al aburrimiento puede predecir el consumo de alcohol, tabaco o cannabis. Un estudio de Whitehall en Reino Unido, con la participación de funcionarios públicos, dio luz sobre una predicción preocupante: quienes no toleraban el aburrimiento en su trabajo, arrojaban un 30 por ciento de probabilidad de morir en los próximos tres años.

Algunos hábitos poco saludables también están relacionados con el tedio. Comer en exceso o incurrir en la comida chatarra presentan una salida ante esta sensación insatisfactoria y, según Sandi Mann, profesora de la Universidad de Central Lancashire en Reino Unido, es el principal motor de la industria de este tipo de comida.

El aburrimiento puede presentarse justo cuando existe un espacio vacío. Al no estar acostumbrados a experimentarlo, surge la sensación de que falta algo. Sin embargo, al estar consciente de que se siente aburrimiento por esto y aceptarlo, se encuentra la tranquilidad necesaria para que el cerebro descanse.

El aburrimiento puede mejorar la salud mental, ya que implica un momento en que el cerebro se relaja y alivia el estrés causado por la sobrecarga de información o de trabajo. Mann advierte para la BBC que el aburrimiento es esencial para el proceso creativo, ya que brinda oportunidad de reflexión y de resolución de problemas. Durante las tareas monótonas que pueden parecer inútiles, la mente divaga y encuentra ideas útiles.

El aburrimiento permite que el cerebro divague, haciendo que fluya la creatividad. Foto: Behance / Whooli Chen

Es decir, esa insatisfacción que se siente gracias al tedio, puede ser el motor hacia formas de sentirse diferente, por lo que promueve la búsqueda de innovación, según Sobre la función del aburrimiento (2013) de la revista Behavioral Sciences. En consecuencia, motiva nuevas metas.

John Eastwood, de la Universidad de York en Canadá, señala dos tipos de personalidad propensas a ser afectadas por una baja tolerancia a este: una que mantiene impulsividad, y otra con el problema opuesto. Debido a la sensibilidad de estas últimas personas, suelen retirarse de situaciones que les causen incomodidad, pero inevitablemente se encuentran de nuevo con la insatisfacción, causando un tedio crónico.

Sin duda, una forma de incentivar el autocontrol es tolerar el aburrimiento. La concentración y autorregulación están en relación íntima con el tedio cuando se está ante situaciones que parecen odiosas o repetitivas. Es un momento en que se puede ejercitar la mente para mantener la calma y el control.

ABURRIMIENTO CRÓNICO Y DOLOROSO

Por otra parte, el aburrimiento funciona como defensa protectora ante el dolor emocional, para no entrar en contacto con emociones abrumadoras como la tristeza, la ira, el miedo o el disgusto, según la psicoterapeuta del Institute for Contemporary Psychotherapy, Hilary Jacobs. Cuando la infancia se pasa en un hogar caótico, las experiencias traumáticas y adversas generan inseguridad y, por lo tanto, se construye el mecanismo del aburrimiento para olvidarlas. Sin embargo, también se corta una energía que nos hace sentir vivos.

Es necesario que el niño pueda distinguir sus emociones para que la barrera del aburrimiento no se convierta en una salida recurrente en la vida adulta.

Al mismo tiempo, este cúmulo de sentimientos ocultos por el aburrimiento crónico, pueden mermar la capacidad de concentración. Además se puede añadir la procrastinación (tendencia a aplazar tareas) o la desconexión mental, lo que puede ser angustiante. Frente a lo anterior queda ser autocríticos y reconocer los obstáculos verdaderos que se interponen a la salida del tedio a través de nuevas metas. Si la desconexión se prolonga y parece imposible responder ante el aburrimiento, es necesario buscar ayuda profesional.

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