La estafa maestra
Entrevista

La estafa maestra

El trabajo de los tres periodistas fue reconocido con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo el mismo año de su primera edición. Es el resultado de una gran investigación periodística que reúne todos los detalles y recovecos que tomó el dinero público en la administración pasada, a través del minucioso estudio de 73 convenios hechos por once dependencias federales con ocho universidades entre 2013 y 2014, con el propósito de repartir despensas, supervisar pozos petroleros o instalar la red de Internet, servicios que nunca se prestaron aunque el dinero asignado a ellos fue cobrado en tiempo y forma.

Haciendo uso de las herramientas que les provee su profesión, no dejaron duda de quiénes fueron los responsables, las personas que intervinieron, qué cantidad monetaria estaba involucrada y el modo de operar el fraude.

En esta edición publicada bajo el sello Booket, el lector tendrá en sus manos los datos y documentos que avalan cada afirmación. “Es un libro de periodismo, sin rumores, filtraciones o cabos sueltos”. El rigor y la precisión del trabajo realizado, brinda un servicio, cede y reafirma el derecho de exigir y conocer la información. La estafa maestra es el grano de arena con el que los autores contribuyen para lograr un cambio en el país.

Siglo Nuevo conversa con dos de los autores de este trabajo: la periodista mexicana Nayeli Roldán y el periodista español Manuel Ureste:

Que una investigación cómo esta pase del portal al libro y se convierta en bibliografía, ¿qué tan importante es para el periodismo de investigación?

Nayeli: Que una investigación como esta se pueda replicar en diferentes plataformas significa de primera instancia llegar a diferentes públicos. Tal vez un público que no está tan acostumbrado a consumir periodismo de investigación en medios impresos o, en este caso, digitales. Tenemos esta otra opción, encontrar esta investigación en una librería.

También, por supuesto, que estas lecciones de periodismo y en este caso de metodología, sirvan para los estudiantes; nos han comentado mucho que lo refieren y no sólo para estudiantes de periodismo, sino de derecho, auditores y contadores, a quienes este libro les ha ayudado a enseñar metodología desde las distintas aristas. Me parece que esto último es parte de las cosas que no pensamos nunca al momento de estar haciendo la investigación. Valores agregados bastante inesperados, pero bastante valiosos porque al final de eso se trata, de que el trabajo que nosotros hemos hecho también pueda abonar al resto del gremio o al resto de profesionales que están interesados en combatir a la corrupción.

Manuel: Yo añadiría que cuando se detectó el diseño de La estafa maestra como reportaje evidentemente los textos estaban enfocados en contar que eso era un fraude pero también en cómo logramos documentar ese fraude, y fuimos muy duros en ese aspecto; pero también acompañamos la investigación de elementos y herramientas digitales como videos, cómics, infografías, etcétera, para hacerlo más digerible y que llegara a la mayor cantidad de público posible. [...] Nos permitimos hacer un manifiesto más narrativo para contarle a la gente, además de la metodología, qué encontramos en ese reporteo a pie de campo. Por eso creo que es un libro que puede ser para cualquier público, está contado de una manera muy sencilla.

Foto: Temas de Hoy

Como autores de la investigación, ¿están satisfechos con la respuesta de las autoridades en este caso, por demás decirlo, debidamente documentado?

Nayeli: Siempre decimos que sí han pasado cosas, porque al final como periodistas lo que buscábamos era que la gente conociera la investigación, porque se enteraría de qué es lo que estaba haciendo en ese momento la clase gobernante, el gabinete de un gobierno en funciones que se estaba organizando para desviar recursos públicos.

Ese sólo hecho, de entrada, lo agradezco como ciudadana. También como ciudadana y de manera muy personal estoy insatisfecha con lo que se ha avanzado. Este gobierno empezó con la bandera del combate a la corrupción y eso significaba no solamente insistir en el discurso de “se acabó la corrupción”, sino más bien en castigar a quienes hubiesen sido responsables, sobre todo para evitar que volvieran a ocurrir actos como esos.

Lo que vemos hasta el momento es que aunque en el sexenio pasado hubo demasiados escándalos de corrupción, se terminó con la revelación de La estafa maestra que es el sistema de corrupción y no solamente un caso; empezamos con la Casa Blanca de Peña Nieto, las empresas fantasmas de Duarte, los piratas de Borge, Odebrecht, es decir, miles de millones de pesos de los cuales no hay responsables enjuiciados y, peor aún, no hemos recuperado los recursos. Me parece que nos quedan a deber justicia, y hasta el momento seguimos teniendo impunidad.

Manuel: Yo creo que como periodistas sí tenemos cierta parte de satisfacción por haber hecho el trabajo que nos corresponde y haber podido darlo a conocer. Creo que una buena parte de la sociedad mexicana se enteró a partir de esta investigación de este sistema de corrupción orquestado desde el Gobierno Federal. Por otra parte, como ciudadano y como periodista, no estoy muy satisfecho con los resultados. Pareciera que se detuvo a Rosario Robles, se le vinculó a proceso de manera muy polémica y se le mantiene encerrada a pesar de que, siempre lo hemos dicho, creemos que hay una cantidad de material de cómo se documentó desvíos millonarios en la Sedatu, pero se le vincula a proceso por una serie de cuestiones polémicas.

A pesar de que la investigación sustenta con documentos, pruebas, testimonios, un sistema de corrupción, ¿por qué creen que en el caso de Rosario Robles todo apunta más a una venganza política que a la aplicación de justicia?

Nayeli: De entrada no podríamos considerar que eso es justicia. Que Rosario Robles esté en este momento en prisión no significa justicia, porque el proceso fue, por decir lo menos, polémico. Las audiencias, que además también cubrimos, en su caso, resultaban para nosotros algo extrañas; porque nosotros, conociendo bien el caso, sabíamos perfectamente el número de convenios, con qué universidades, con qué empresas, los montos; y parecería que en las audiencias eso ni siquiera se abordaba en realidad.

Ilustración realizada durante el juicio de Rosario Robles, un caso que los autores de La Estafa Maestra perciben mediático pero no del todo justo. Foto: El Universal

Se tocaban las conclusiones de la Auditoría Superior de la Federación, se hacía referencia a la Estafa Maestra como tal, con ese nombre, pero en realidad no vimos una investigación independiente de la fiscalía en esos momentos cuando se estaba llevando a juicio a Rosario Robles. Sí vimos una insistencia permanente del Juez Felipe de Jesús Delgadillo a un supuesto riesgo de fuga, cuando en efecto Rosario era la única funcionaria que se presentaba ante un citatorio; los demás por supuesto que estaban en el extranjero e incluso el delito por el que se les acusaba, que son omisiones, tampoco ameritaría la prisión preventiva.

En ese momento resultaba bastante extraño que el juez decidiera que a partir de ese momento Rosario Robles no pisara la calle, sino que fuera recluida en Santa Martha Acatitla. No creo que merezcamos menos que la justicia y eso no es justicia. Entonces me parece bastante polémico que el aparato de justicia esté poniendo el foco en Rosario Robles cuando hay otras diez dependencias que fueron lideradas por otras diez personas que no han ido para nada a comparecer y mucho menos enjuiciadas. Resulta extraño que la enemiga del presidente en este momento esté enfrentando un proceso como este. Incluso él anuncia lo que hizo en algún momento el fiscal Alejandro Gerzt Manero, de que iba a investigar la Estafa Maestra como crimen organizado; pero hasta este momento la única cabeza visible es Rosario y este es un gran sistema de corrupción donde están involucrados demasiados actores que, a tres años de haberse dado a conocer, seguramente están disfrutando de su retiro o por lo menos de unas buenas vacaciones.

Manuel: Desde luego es un tema polémico porque incluso en redes sociales nos han llegado a decir que nosotros defendemos a Rosario Robles. No se trata de defenderla, ella ya tiene sus abogados; pero como periodistas queremos que Rosario Robles, Emilio Lozoya, los once titulares de estas dependencias den una respuesta de qué pasó con esos recursos que se perdieron, que son miles de millones de pesos que decimos que son del Gobierno Federal, pero en realidad son de todos los mexicanos.

Una pregunta que yo me hago constantemente es por qué Rosario enfrenta a la justicia y no los otros diez. Cuando, a lo mejor en mayor o menor cantidad, los diez fueron exactamente iguales; es decir, se utilizó el artículo primero de la Ley de Adquisiciones para que, a través de universidades públicas, se desviaran los recursos a 180 empresas de una forma idéntica. Es incompresible cómo hay involucrados que incluso actualmente son gobernadores y no han enfrentado la justicia. Nosotros lo que creemos es que debería haber un proceso parejo para que en verdad exista justicia y, sobre todo, una respuesta a la sociedad mexicana sobre qué fue lo que pasó.

Esta investigación requiere mucho esfuerzo, tiempo, recursos. ¿Cómo ven la crisis por la que atraviesan actualmente los medios y que limita el periodismo de investigación?

Nayeli: Se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío. Creo que tendríamos que estar demandando la producción de más periodismo de investigación, sin duda, y creo que esa es la aspiración que todos tenemos. Es parte del granito de arena que tratamos de aportar, pero también son reales las condiciones de los periodistas en este país, por diferentes aristas, desde las condiciones laborales hasta el riesgo que significa evidenciar actos corruptos, ilegales o malas decisiones de los gobiernos en diferentes niveles, desde los municipios hasta el presidencial, por supuesto.

El periodismo de investigación está en crisis en el país, consideran Nayeli Roldán y Manuel Ureste. Foto: Freepik

También seguimos exactamente en la misma dinámica de los medios con el poder desde hace décadas, que es la publicidad oficial. Mientras los medios sigamos sobreviviendo básicamente por la publicidad oficial, será muy complicado poder hacer trabajos de investigación probablemente de esos mismos que te financian. Siempre decimos que no es que no hayan periodistas con las habilidades, la curiosidad o la capacidad para hacer estas grandes investigaciones; sino que no se puede, por una parte, por las condiciones mínimas laborales y, por otra, probablemente ni siquiera se les podría publicar en ciertos medios por los intereses.

Manuel: Ojalá que sí. La verdad es que no tendría ahorita una respuesta definitiva. Hoy en día hacer periodismo de investigación, y hacer periodismo en general, es muy difícil en México porque se requiere de una inversión, tener a dos o tres reporteros todo el año con un solo tema, es un privilegio que pocos medio se pueden dar hoy día. Además hay que sumarle que estamos hoy ante un gobierno que es especialmente beligerante con los medios de comunicación, que enfoca y personaliza ataques hacia los periodistas.

Entonces, además de los riesgos habituales de ejercer el oficio en México, como la violencia, tenemos ese añadido de saber que te expones a ataques de bots en redes sociales insultándote por cualquier cosa o atacando tu publicación, diciéndote que si atacas al gobierno eres chayotero, o que como antes te pagaban y ahora no... etcétera, etcétera; entonces es muy complicado si no tienes el respaldo de un medio de comunicación. Los periodistas independientes lo pueden hacer, claro que sí, pero el camino es muy complicado, aunque sí es una alternativa para un periodismo que no dependa de la publicidad oficial.

También hay una línea muy delgada entre periodistas independientes con sus propios medios y este fenómeno que estamos viendo de youtubers que, bueno, cada quien es libre de hacer lo que quiera y pueda con su trabajo; pero para mí el término este de youtuber en automático no significa periodismo y mucho menos independiente, aunque ahora presuman así. Es un panorama bastante complejo en el que estamos ahora mismo.

A casi tres años de la investigación, parece que el foco siguen siendo los funcionarios, pero ¿cómo evalúan ustedes el papel de las universidades que aparecen como coautoras de la estafa?

Nayeli: Completamente. Creo que ese es otro de los faltantes, solamente está enfrentando un proceso el ex rector de la Universidad Autónoma de Morelos, Alejandro Vera, y por supuesto esa universidad es una de las protagonistas en participar con la Sedesol para supuestos servicios en la Jornada Nacional contra el Hambre. Pero efectivamente hay otras siete, que son solamente las que identificamos en esta investigación periodística, pero el monto total podría arrojar más instituciones públicas de educación participando en un esquema de corrupción como este.

Y creo que en el país no se ha dado ni siquiera el debate de qué hacer para evitar que una cosa como esa se repita. Siempre hemos dicho que faltó o ha faltado que las mismas comunidades de las instituciones reclamaran a sus respectivas administraciones por qué se inmiscuyeron en algo como eso; porque si una institución en este país es respetada, es una universidad.

Foto: Behance/ Marcos Ramos

Muchos de nosotros somos egresados de esas universidades públicas y no es que necesariamente carguemos con el estigma, sino es más bien nos defraudan. Que alguien que administra una universidad pública participe en un sistema de corrupción como este, es como pensar que la corrupción ya lo ha tocado todo, incluso las instituciones de educación que eran las inmaculadas. Son parte de los que no están siendo investigados y llevados a la justicia.

En el libro uno puede ver muchos actores involucrados en este modus operandi de desvío, pero ¿no parece que sólo nos enfocamos en los altos funcionarios cuando hay miles de medianos y pequeños cómplices, empresarios y funcionarios?

Manuel: Claro, nos fijamos más en las cabezas de esas dependencias, pero por supuesto que debajo de ellos hay un organigrama enorme, los responsables de manejar los recursos, los oficiales mayores, tesoreros, hay una gran cantidad de personas implicadas; y dentro de las empresas también hay muchos, igual que notarios que avalaron la creación de estas empresas fantasmas. Es todo un sistema del que quedan muchas incógnitas, qué pasó con las responsabilidad de todos estos involucrados.

Añadiendo un poco al tema de las universidades, muchos se beneficiaron también de la impunidad. Yo recuerdo que poco tiempo después de la publicación, el rector José Antonio Ruz Hernández de la Universidad Autónoma del Carmen de Campeche, involucrada en esta estafa por haber firmado un montón de convenios desviados a empresas fantasmas, fue reelecto una vez que se conocía la investigación. Te queda la sensación de impunidad, cómo puede ser que firmando él los convenios que pararon en las empresas fantasmas, no pasó nada, no se investigó y ni siquiera la comunidad universitaria le pidió cuentas.

¿Tenías esperanza en que la Cuarta Transformación trajera justicia? ¿Crees que sí la habrá antes de que se acabe el sexenio?

Nayeli: Creo que uno de los hartazgos que motivó el cambio de gobierno fueron los excesos que cometió la clase política en el sexenio pasado, sin duda. Esa fue la bandera de todas las campañas, no solamente la de Andrés Manuel López Obrador, pero bueno, él fue el ganador. Lo que estamos viendo es que el discurso no es suficiente, que repetir cien veces que ya se acabó la corrupción no es suficiente para que se acabe, que la impunidad persiste, que los casos que se han revelado en esos dos años con presuntos actos de corrupción ahora ya con los funcionarios o gente cercana a la actual administración, se quedan también en el limbo.

Igual que la Casa Blanca y la supuesta investigación con Virgilio Andrade en la Secretaría de la Función Pública, digamos que no estamos viendo hasta este momento ese cambio que tanto nos prometieron al inicio. Obviamente falta un tramo de esta administración y más bien lo que uno esperaría, y hablo también como ciudadana, es que nos cumplan, que realmente tengamos justicia no solamente en la Estafa Maestra, sino en todos los casos que se revelaron en el sexenio pasado o que incluso se están revelando ahora, porque como bien dice el presidente: el que no conoce de su historia tiende a repetirla y me parece que reconocer de dónde venimos, que fue el sexenio pasado, significa que podamos hacer justicia de esto, y solamente así vamos a poder avanzar efectivamente.

Si se le da carpetazo, como ha ocurrido con muchos otros temas, es muy probable que eso pueda volver a ocurrir, y justamente la intención del periodismo es evidenciar lo que se ha hecho mal para que no vuelva a ocurrir. Meter todo debajo de la alfombra no es la vía correcta para combatir la corrupción.

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