Last and First Men
Cine

Last and First Men

La historia futura de la humanidad

Con imágenes en blanco y negro, la película propone una mirada que explora construcciones que parecen alienígenas, mientras una voz en off describe la gran historia futura de la humanidad. Viajes espaciales, errores, peligro de extinción y otros pasajes no menos intensos, son contados bajo una lente poco común.

La ciencia ficción de Last and first men (2020), cuenta situaciones en las que se exploran las posibles transformaciones del ser humano y sus problemáticas futuras. Propone un futuro de una manera sobria, pero más aún rigurosa y minuciosa, que pone la imaginación al límite.

HISTORIA Y CIENCIA FICCIÓN

Los relatos en la ciencia ficción adquieren posibilidades bastante propias del género. Pueden adentrarse en dilemas éticos y filosóficos que trascienden a la humanidad o que le presentan posibilidades únicas para su especie; a veces señala problemas de la sociedad actual extrapolándolos a los de una civilización imaginaria. Además, se puede hacer uso de la ciencia en varios niveles de rigurosidad para la construcción de una trama compleja.

Last and first men se vuelca hacia una intención que roza la fantasía para proponer un futuro de la humanidad propiciado por sus avances tecnológicos, mismos que la harán trascender y ampliar sus horizontes hasta transformar lo que son los seres humanos.

La tecnología y la relación que la humanidad establece con ella, pone en tela de juicio, casi desde sus inicios, lo que implica realmente ser humano y cuáles podrían ser sus límites.

La película se enfoca en narrar desde un punto de vista mucho más general, para contar una historia desde una rigurosidad casi científica en la que no existen protagonistas ni tramas aisladas, sino una gran y condensada historia futura de la humanidad.

Foto: knr-tst.ru

Basada en la novela homónima de 1930 del escritor Olaf Stapledon, la película islandesa Last and first men fue adaptada al guión cinematográfico por José Enrique, y coescrita y dirigida por Jóhann Jóhannsson. La historia futura, género literario al que pertenece este relato, es utilizada por autores de ciencia ficción para construir una especulación, generalmente como trasfondo de un relato más centrado en personajes y sus acciones.

Una de las peculiaridades de la película es que cuenta con la voz de Tilda Swinton en la narración; única actriz en el reparto de una ópera prima que se convertiría también en la última película de su director.

CINE EXPERIMENTAL

Una de las formas en que una historia tan fantástica y emocionante puede ser contada es, precisamente, la más directa: desde imágenes que ilustran la narración. El cine al que estamos acostumbrados parte de acontecimientos puntuales y de protagonistas, personajes cruciales para la trama.

Pero este relato se aleja de esta convención, debido a que habla de transformaciones colectivas. El cine desde el que estaría contado podría ser el Cine-ojo, con el que se da protagonismo al colectivo; un formato documental que sin embargo no está adecuado para contar ficción.

El filme utiliza las posibilidades de un cine experimental que se encarga de generar abstracciones que, más que ilustrar la trama, la acompañan y la envuelven en un halo de misterio. Utiliza sólo al narrador, quien no habla desde su propia perspectiva, sino la de la humanidad. Fuera de éste, no existe una historia individual y no existe progreso que no se cuente de esta manera, puesto que la especie humana de la que están hablando comparte una mente con toda su especie.

Foto: kvikmyndir.is

Sin embargo, tampoco aparece este grupo humano futurista realizando lo que se narra. No se muestran superficies de planetas, viajes intergalácticos o cualquier otra de las actividades mencionadas. El único gran protagonista son las formas arquitectónicas en las que el espectador tendrá que mantener la vista por medio del viaje que la cámara propone.

La fotografía en blanco y negro retrata detalles de construcciones en apariencia alienígenas; ángulos, salientes, círculos perfectos rodeando un sol rojo, despliegues esculturales que no se acercan a lo que vemos en la arquitectura de las ciudades actuales. Sin embargo, no se trata de edificios ficticios, sino de acercamientos a las formas de los spomenik, que significa monumento en esloveno.

Estas construcciones brutalistas representan la unión y el esfuerzo de los pobladores después de la Segunda Gran Guerra que marcó su historia y a su gente. Para la película, la intención de los monumentos es representar el nacimiento de una nueva organización y mostrar una mirada optimista hacia la humanidad, confiando en un futuro próspero y de mejora tecnológica.

Las formas futuristas, casi alienígenas, que son retratadas en las secuencias en blanco y negro de la película islandesa, se convierten en un entorno ideal para una historia de progreso y transformación de la humanidad, pero también propician una ambientación misteriosa.

Last and first men toma una influencia experimental, que podría servir como una exposición de videoarte, y retoma una adaptación que Jóhann Jóhannsson dejaría inconclusa en 2018, con su defunción. El proyecto sería su primera película después de una vida dedicada a la composición de música para televisión, danza, teatro y cine.

La cinta islandesa también contiene música creada por él. Esta adquiere un papel importante para lograr las cualidades emocionales que este relato guarda; orquestaciones que no sobresalen, sino que señalan acentos para la historia, y que en ocasiones presentan arreglos de notas alargadas y otras poco intuitivas que recuerdan al minimalismo. Los grandes espacios entre cada sonido permiten acompañar la ambientación ya de por sí meditativa e hipnótica.

Foto: Twitter

RELATO

Last and first men trata de una población que persiste millones de años en el futuro con un planeta Tierra sin vida, después de que un cataclismo ha arrasado con todo y ha obligado a la humanidad a evolucionar hacia 18 especies diferentes, algunas de ellas no corpóreas. Lo que vemos como espectadores es un mensaje del futuro ambiguo, que podría tanto estar señalando fallos de la humanidad actual como podría celebrar sus avances.

Últimos y primeros hombres: una historia del futuro cercano y lejano, es el nombre de la novela de ciencia ficción en la que se basa la película, pero cuenta la historia en el sentido contrario a como fue concebida.

Los primeros hombres son descritos como la humanidad actual. A su caída, diez mil años después, los segundos hombres aparecieron con una complexión distinta de los primerios, con cuellos masivos y cabezas más grandes. Sin embargo, la diferencia principal era la pérdida del egoísmo. Esta civilización avanza por medio de ingeniería genética en la mejora de las cualidades de su propia especie.

Luego aparecen especies como los cuartos hombres, conformados por cerebros gigantes engendrados por los terceros, que habían experimentado en la mejora de su especie creando seres sólo con tejido cerebral.

Las rebeliones y las guerras no cesan a pesar de todas estas diferencias y a pesar de que, prácticamente desde los segundos hombres, la humanidad casi desconoció el egoísmo.

Mientras la novela narra la manera en que la especie evoluciona desde el presente hacia miles de años en el futuro, la película transmite un mensaje que parece enviado desde el futuro, como si tuviera en cuenta la urgencia con la que la humanidad se enfrenta a los problemas que la aquejan y la ponen en peligro.

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