Las nenis y los bros
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Las nenis y los bros

Comercio informal que se manifiesta en la web

Ilustración de portada: Behance / Manuela Fiori

A principio de febrero de este año surgió una burla en Twitter con una publicación en la cual se hacía mofa de las nenis: mujeres emprendedoras de su propio negocio a través de redes sociales. Aunque la modalidad de mercado no es nueva, lo innovador de la situación es el paso de la burla a la autoreinvindicación.

Por fortuna, las ahora autollamadas nenis se han apropiado del término a tal grado de considerarse a sí mismas orgullosas de pertenecer a una nueva tribu urbana. El nombre nenis se origina de la palabra nena, término usado entre la mayoría de las vendedoras para hacer referencia a sus clientas. Frases como “¿Dónde entregas, neni?” o también “Ya estoy aquí, neni” son la fuente del término.

Aunque en un principio sólo se hacía referencia a las vendedoras de la Ciudad de México que hacían entregas principalmente en las estaciones del metro, la tribu se ha expandido alrededor de la república y cada vez hay más nenis en el país. Además de las nenis, existen también con menor difusión mediata los bros, hombres que se dedican al emprendimiento a través de redes sociales, mismos que los usuarios consideran como ‘las nenis hombre’, un desdoblamiento del término neni. Su nombre hace referencia a la palabra brother, cuyo significado es hermano.

CONTEXTO, MEMES Y CIFRAS

El desempleo en México comenzó a incrementar a raíz de la pandemia. Según datos del INEGI, en enero de este año la tasa de desocupación se situó en un 4.5 por ciento a comparación de diciembre del año pasado, con un 4.4 por ciento. Por otra parte, la ocupación informal ascendió a 28.9 millones de trabajadores, un 55.6 por ciento de la tasa del año pasado en enero. En cuanto a la población económicamente activa (PEA), 20.7 millones son mujeres y 33.8 son hombres. Si se comparan estas cifras con abril del 2020, nueve millones de personas se integraron a este porcentaje debido a la crisis económica.

Todas estas cifras indican una falta de empleos importante a raíz de la pandemia. No se necesitan sólo datos duros para comprobar la realidad, también persisten los testimonios de personas quienes perdieron su trabajo sin importar si son profesionistas o no. Por lo tanto, una alternativa viable ante la situación es el autoempleo, y las redes sociales son una herramienta indispensable para la difusión de productos, ya sean cosméticos, ropa de segunda mano, refacciones, herramientas, etcétera.

Foto: Freepik

La mofa fue el principal recurso para que las nenis y los bros se visualizaran en redes sociales. Ante los memes cuyo objetivo principal era ridiculizar su estilo de trabajo, muchos de los usuarios se mostraron empáticos y empezaron a utilizar la sátira como una manera de apropiación y reivindicación del término; por ende, este fenómeno social desembocó en una nueva tribu urbana.

Según los internautas, las nenis y los bros tienen características comunes: dirigirse a sus clientes de una manera particular, vestimenta distintiva (aunque no haya una apropiación tal cual hasta el momento), estilos de trabajo, lugares de entrega, actitudes de los vendedores hacia los consumidores, así como el uso de redes sociales para comercializar y hacer promoción de sus productos, como Marketplace y grupos de ventas en Facebook o Instagram; y hasta la manera en cómo pueden conseguir un producto fuera de su alcance, es decir, la accesibilidad y disposición de brindar el servicio.

E-COMMERCE Y MERCADO RELACIONAL

El modelo de negocios empleado por las nenis y los bros no es nuevo. En primer lugar, la forma en cómo se comercializa está relacionada con el mercado relacional y el e-commerce. El mercado o marketing relacional es un modelo de negocios que consiste en crear una serie de estrategias, ya sea de construcción, diseminación, prospección, etcétera, con el objetivo de conquistar y fidelizar a los clientes y, en algunos casos, convertirlos en defensores de esa marca. El modelo no sólo es aplicable al trabajo formal o con patentes grandes, sino que es posible implementarlo en el comercio informal. Por ejemplo, si una marca o un vendedor ofrece un buen producto y además le agrega un buen trato al consumidor, éste tendrá una actitud recíproca.

El término e-commerce, así como su nombre lo dice, se refiere al intercambio y distribución de bienes y productos a través de las herramientas tecnológicas, ya sean aplicaciones, páginas de Internet o redes sociales para su distribución y venta.

Las estrategias pueden variar; al ser un intercambio por Internet, implica una complejidad y estrategia de marketing distinta a la del comercio formal físico, como dedicar tiempo para administrar las estrategias publicitarias del producto a través de redes sociales.

La forma de operar el modelo de negocio de las nenis y los bros, consiste en los siguiente: buscar un producto rentable, hacer promociones en redes sociales (principalmente en Facebook e Instagram) a través de publicaciones llamativas a las cuales se les debe invertir tiempo y creatividad, y contar con una calendarización para vender la mayor cantidad de producto posible mientras se mantiene actualizada la página. Cuando el consumidor selecciona un producto, la clave para el mercado relacional es el buen trato, la accesibilidad y el cumplimiento del tiempo y el lugar de entrega.

Algunos de los problemas de esta modalidad de comercio informal son que el vendedor puede enfrentarse a situaciones inseguras, o bien, los clientes simplemente cancelan los pedidos o no aparecen. Foto: Behance / Caio Bucaretchi

BLANCO Y NEGRO

Sin embargo, no todo es color de rosa en este ambiente laboral. Existe una discusión en redes sociales desde la perspectiva de las nenis o los bros, así como de los usuarios hacia los emprendedores. Por ejemplo, una de las situaciones que más aquejan a las nenis y a los bros es el hecho de que los usuarios los dejen plantados cuando hacen un acuerdo para verse en un punto. Además de perder tiempo, también se genera un costo de pasaje o gasolina, y cuando se intenta localizar al cliente, éste ya bloqueó al vendedor de todas sus redes sociales.

Otra situación sería los pedidos cancelados, es decir, cuando el cliente solicita un producto y, sin previo aviso, decide no adquirirlo. Esto muchas veces se debe a que no se pidió un anticipo antes de buscar y preparar el producto, acción cuya consecuencia es la pérdida de tiempo e inversión para los vendedores. Otro caso serían los pedidos cancelados fraudulentos. Por ejemplo, varios nenis y bros han manifestado que los clientes han llegado a alterar fichas de depósito utilizando programas de edición; el resultado: nunca llega el pago de mercancía. Ante la situación, ellos recomiendan no entregar ningún producto sin haber comprobado antes el pago.

Al ser un comercio informal, las nenis y los bros están expuestos muchas veces al robo. Recomiendan hacer entregas en lugares neutros o, si es necesario, ir acompañados por alguien más. De esto también se derivan las bromas, como el caso de clientes que hacen un pedido muy grande y brindan una dirección falsa. El vendedor acude al lugar y al ver que se trata de una broma, la recuperación del dinero invertido en el producto no es la misma, ya que se termina vendiendo a un precio más barato.

También las nenis y los manifiestan que han sido víctimas de acoso: desde miradas lascivas o de burla al verlos con los productos, hasta casos más graves, como la persecución. La perspectiva de los usuarios hacia los nenis y los bros no difiere mucho de lo mencionado anteriormente; por ejemplo, funas injustificadas en el Marketplace o promesas de productos que no tienen nada que ver con lo ofrecido o que son de mala calidad.

Todas estas situaciones no están por completo reguladas, sin importar si se es vendedor o cliente. La empatía hacia las nenis y los bros como hacia los consumidores es la clave para mejorar las condiciones de esta actividad económica y que, al hacerlo, prospere su microempresa. Es importante reconocer que en estos tiempos de pandemia el apoyo a los comerciantes informales es una ayuda no sólo para quienes ejercen este tipo de comercio, sino también para emprender y, de esa manera, contribuir a la economía personal.

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