King Hannah, Bobby Gillespie, VonDatty y Lana del Rey
Nuestro mundo

King Hannah, Bobby Gillespie, VonDatty y Lana del Rey

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King Hannah es una banda. Más bien un dúo. Son de Liverpool. Hannah Merrick y Craig Whittle. Escucho su música por primera vez. Aparecieron en dos espacios. En la lista de recomendaciones semanales de mi cuenta en Spotify. Y un tipo a quien sigo en Twitter compartió el sencillo titulado State Trooper. EP homónimo. Apenas lanzado durante marzo. No hay que hacer un esfuerzo para repasar su discografía, en realidad está conformada por cuatro EP's. Leo en algunas páginas que hay quien compara su música con las atmósferas creadas por Pink Floyd. No estoy seguro. La atmósfera es tan amplia que caben miles de millones de partículas. Leo también que la voz de Hannah es parecida a la de Sharon Van Etten. Puede ser. Pero para mí no tiene relevancia. Aunque si se trata de hacer alusiones y buscar coincidencias, diría que la música de este dúo y la voz de Hannah me recuerdan a PJ Harvey en una mezcla con Jehnny Beth. Cierta revista los encasilla de inmediato dentro del dream pop. Qué fregados. Imagínate meter a un shaker las referencias que recién he comentado aquí. Agita fuerte. ¿Es posible calificar esta mezcla como una bebida exótica? Es un coctel. Punto. Así pasa con King Hannah. Me resulta música interesante. Pero para qué quiero definir su estilo. Mejor escúchalos. No te vas a arrepentir.

Bobby Gillespie y Jehnny Beth lanzaron un temazo Remember We Were Lovers. Rifan blando. Porque la canción es tranquila. Balada. Apenas un sorbo de lo que nos espera. Por supuesto. Utopian Ashes viene como un vendaval. Esperamos atentos este disco. Reunir la voz de Jehnny con la de Bobby ha sido un trofeo para la música de pandemia. Pinche encierro me viene guango mientras oigo a este par. Necesito una cerveza. Oscura. Una Guinness. Nada artesanal. La guitarra que acompaña las melódicas voces me traslada a los sonidos del Desert Raven. Jonathan Wilson en la casa. Me gusta que no se perciban rastros de Savages o Primal Scream en este sencillo. Que ambos cantantes mantengan sus proyectos por separado es lo mejor. Juntarlos, por el contrario, es como mezclar lúpulo con levadura y malta. Si los separas cada uno tiene sus particularidades, pero juntos logran una bebida única. Relájense. Destapen su botella favorita y escuchen.

Nervi es el reciente sencillo que escucho de VonDatty. Un bato italiano que se llama Roberto Datti. La canción es parte de su álbum Nemico Pubblico. Que de inmediato nos remite a Public Enemy, los raperos de Nueva York. Quizás la referencia sólo sea por el nombre. Es probable, sobre todo después de escuchar el disco. Algo teatral. Es como mi bautismo en las aguas del río Po. Los temas me parecen agitados. Pero continúo con el single. Se consume de un trago. Sin maridaje. Más vale apreciar su sabor ácido antes de cambiar al tono dulce que se percibe conforme uno descubre el resto del álbum. Me quedo con Nervi. Definetly. Percibo un sabor a noir que me gusta. Notas de rock y hip-hop. El sonido es una mezcla. ¿De uvas? Algo así. Entonces, escuchad y bebed todos de él. Porque esto es VonDatty.

Lana del Rey, my love. Elizabeth Woolridge Grant nació el mismo mes que entré al infame Instituto México Primaria. Yo no sabía que meses después viviría uno de los incidentes más terroríficos de mi corta existencia. El terremoto de septiembre de 1985. Por supuesto, los familiares de Elizabeth tampoco imaginaron que su hija se convertiría en una talentosa artista. Compositora. Cantante. Productora. Lana conquistó la cima del Everest. Ese monte al que ascienden sólo grandes cantautoras con la fuerza de su propia estética. No sé qué decir de Chemtrails Over The Country Club, el proyecto más reciente de Lana. Es que me resulta complicado volver a lo que provoca el disco Lust For Life. Que alguien se apiade de este poser. Estoy en trance mientras oigo White Dress. Pese a la pandemia, mi mente sigue intacta. Y este álbum me mantiene callado, quieto. Es que la voz de Lana es enigmática. Bellísima. No decepciona. La nostalgia es un ritmo vital en este capítulo. Y sus experiencias de vida cumplen un papel fundamental. Despreciar cualquier proyecto de Lana del Rey sería un error. No se abstengan Empédense con Chemtrails.

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