Anne Lacaton y Jean Phillippe Vassal
Arquitectura

Anne Lacaton y Jean Phillippe Vassal

Ganadores del Pritzker 2021

Bienestar, responsabilidad social, readaptación y respeto al entorno, son valores que están cada vez más presentes en los proyectos arquitectónicos mejor reconocidos. Por supuesto, lo anterior se relaciona con un mundo con cada vez mayor necesidad de sostenibilidad, misma que la arquitectura está constantemente dispuesta a solventar.

Esta tendencia está presente en los premios Pritzker, el evento más referenciado y uno de los más importantes e influyentes en el mundo de la arquitectura, que en su edición del año 2021 no hizo una excepción en cuanto al tema. Es por eso que el proyecto de Anne Lacaton y Jean Phillippe Vassal recibió esta distinción.

LA ENTRADA AL PRITZKER

Lacaton es la primera arquitecta francesa en ganar el galardón. Después de trabajar con Vassal en el École Nationale Supérieure d’Architecture et de Paysage de Bordeaux, decidieron unirse en una misma firma: Lacaton & Vassal.

Las obras a las que estos arquitectos se han dedicado están marcadas por las necesidades sociales. Las viviendas asequibles, la sostenibilidad y la adaptación al entorno, son clave para comprender su línea de trabajo.

Un principio al que recurren es el de “nunca demoler”, y se balancean entre lo económico, lo medioambiental y lo social; tres pilares fundamentales en sus proyectos. Esta noción sirve además para ampliar la perspectiva de sostenibilidad perseguida por la arquitectura actual. Es común que al realizar una construcción se olvide alguna de estas características, mientras que es necesario pensar en que el tejido social se va a ver afectado por los cambios en el espacio y por sus estructuras.

Las viviendas de Lacaton y Vassal están hechas a partir de edificios readaptados; pero no por tener el foco en la sostenibilidad económica, medioambiental y social, dejan de lado la comodidad y el bienestar individuales.

Residencia para estudiantes Ourcq Jaures (2013). Foto: archdaily.mx

Interesados en la huella social que dejan con sus proyectos, su trabajo se focaliza en centros culturales, educativos y de planificación urbana, que además se caracterizan por utilizar materiales modestos que permiten precios asequibles. Suelen incorporar el concepto del invernadero, dando prioridad a la iluminación natural y la ventilación cruzada.

Ejemplo de lo anterior es la vivienda social y residencia para estudiantes Ourcq Jaures en París, Francia, construida en 2013; así como el proyecto de transformación de 530 unidades habitacionales en Burdeos, el Teatro Polivalente en Lille o la Escuela de Arquitectura en Nantes. Las estructuras construidas en Francia dejan ver sus materiales y utilizan la transparencia para facilitar el paso de la luz.

Ambos arquitectos ejercen como profesores asociados y visitantes; Lacaton en el Instituto Federal Suizo de Tecnología ETH Zurich, y Vassal en la Universität der Künste en Berlín. Entre los premios a los que han sido acreedores están el Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea, otorgado por la Fundación Mies van der Rohe en 2019, y el Premio a la Trayectoria de la Trienal de Lisboa en 2016.

Con una carrera exitosa, el siguiente escalón que les quedaba pisar era el premio más prestigioso de la arquitectura: el Pritzker.

UN LEGADO RENOVADO

Según el sitio oficial del Premio Pritzker, el trabajo de Anne Lacaton y Jean-Phillipe Vassal refleja el espíritu democrático de la arquitectura. Se aleja del proyecto individual por el que muchas veces se inclina un arquitecto con el fin de realizar estructuras magnánimas.

Dando vuelta a este concepto, los ganadores del Pritzker demuestran que las necesidades sociales son mucho más importantes que la autoría. Si bien se les adjudica su nombre a sus proyectos y a su modo vanguardista de crear, es gracias a una estructura previa que son posibles.

A través de su particular visión, han puesto sobre la mesa una posibilidad poco vista: una arquitectura comprometida, de carácter restaurador y a la vez en una mancuerna importante con la tecnología, la innovación y la sensibilidad ecológica.

Centro de Exhibición (2013). Foto: archdaily.mx

Al no demoler, dejan de generar contaminación con el escombro resultante, denotando un compromiso enorme, que traspasa incluso la identidad creativa de Lacaton y Vassal.

El jurado del Premio Pritzker 2021 destacó la humildad de sus diseños, que respetan las construcciones originales y se adaptan a las necesidades de los residentes. Un proyecto como este, que prefiere reutilizar lo que ya existe, no es lo común dentro de la arquitectura ni en la condecoración. La colaboradora de ArchDaily Martha Thorne, afirma que la labor de Lacaton y Vassal fue la de apreciar, entender y aceptar lo ya existente, y darle un nuevo valor.

De hecho, el sitio del Premio Prtizker afirma que su enfoque renueva el legado del modernismo, además de proponer una nueva definición de la misma profesión del arquitecto.

Son proyectos que ponen en cuestión para qué sirve la arquitectura y, más aún, cuál es la importante posición en que se encuentra este ámbito frente al problema de la contaminación y de la vivienda urbana, la cual se encuentra en constante cambio y peligro debido al crecimiento de las manchas urbanas, la gentrificación y la sobrepoblación.

El trabajo de Lacaton y Vassal es vanguardista en este sentido, ya que cuestiona a la arquitectura misma. Su valor es técnico, pero también reformador.

ENRIQUECIMIENTO DE LA VIDA HUMANA

Uno de los proyectos más sobresalientes de Lacaton y Vassal es la transformación de 530 viviendas en tres edificios residenciales modernistas en Burdeos. Es gracias a la creatividad y sensibilidad de los autores, que se comprendieron desde un punto de vista arquitectónico las estructuras existentes, para intervenir de manera mínima en su renovación. Los cambios reales se encontraron en la mejora de la habitabilidad y de la experiencia del usuario.

530 unidades habitacionales en Burdeos (2016), por Christophe Hutin Architecture, Frédéric Druot, y Lacaton & Vassal. Foto: archdaily.mx

Es así como las esperanzas y sueños modernistas de mejorar la vida de las personas adquieren un nuevo significado. A través del trabajo de los franceses, se responde a algunas de las principales preocupaciones actuales utilizando cualidades de la profesión, como lo es el sentido del espacio y el aprovechamiento de materiales.

La transparencia de sus edificios vincula su trabajo con la más reciente arquitectura sostenible y sirve como un símbolo de la ética con la que realizan sus proyectos, pero también habla de una búsqueda de espacios diáfanos y que aporten a la salud mental del usuario.

Con sus remodelaciones ofrecen además un aspecto importante para la experiencia del usuario: el flujo orgánico entre el exterior y el interior, y la generosidad del espacio. Lo último, cabe destacar, es contrario a la lógica del crecimiento urbano, que reduce y aglomera las viviendas.

Lacaton y Vassal buscan, además, que el espacio pueda interpelar a sus usuarios por medio del sentido de pertenencia. Cuando las personas se sienten parte de un lugar, y además este los acoge y satisface sus necesidades, pueden sentirse cercanas al espacio mismo, adquiriendo una mayor responsabilidad para protegerlo. El sentido de pertenencia es crucial para un grupo social, puesto que favorece la cohesión del mismo y la integración de los habitantes al salvaje y amplio lugar en que se puede convertir una ciudad.

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