Parejas Dinks
Sexualidad

Parejas Dinks

Hogares sin hijos

Ilustración de portada: Behance / Wendy Tan SW

Los tiempos han cambiado y para muchas parejas tener hijos ha dejado de ser una prioridad. Los motivos son diversos: inestabilidad económica, las metas profesionales, las aspiraciones socioeconómicas e incluso por preocupaciones sobre el equilibrio ecológico.

Si bien el concepto apareció en los años ochenta, fue a partir del 2012 cuando el término Dinks (“Double income no kids”, por sus siglas en inglés; en español “Doble ingreso sin hijos”) comenzó a tomar fuerza.

Los Dinks son parejas de profesionistas de entre 28 y 37 años de edad con ingresos independientes. No tienen la intención de tener hijos debido a que priorizan su formación académica y desarrollo profesional; además, sus intereses están orientados hacia los viajes, las experiencias, la tecnología y los artículos de lujo.

Estas parejas son un nuevo modelo de familia y se calcula que en México apenas superan el millón. En 2013, representaban un 3.4 por ciento de los hogares mexicanos, muy por debajo de países como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá o Japón, lugares donde predomina este modelo.

CARACTERÍSTICAS

Los hogares Dinks se caracterizan por tener ingresos altos, pues no tienen los gastos propios de una pareja con hijos. Se calcula que este modelo familiar destina hasta un 75 por ciento de sus ingresos a productos y servicios que no son de primera necesidad. En nuestro país, un estudio realizado por la consultora De La Riva Group dio a conocer que anualmente los Dinks desembolsan aproximadamente 165 mil pesos en artículos exclusivos o de lujo, así como en entretenimiento.

Sin embargo, quizá la principal característica de las parejas Dinks es que no desean tener hijos. Al iniciar la relación ambos integrantes están convencidos de que ser padres no es una opción, ni tampoco es un tema que esté en discusión, pues ninguno de los dos quiere serlo.

Ejemplo de ello son Erika y Ramón, ambos de 36 años edad. Tienen casi seis años juntos y desde que comenzaron la relación decidieron no procrear. “Desde hace algunos años, me dedico a la venta de equipo médico especializado y debo estar disponible prácticamente a cualquier hora. Ramón, mi pareja, es cardiólogo y sus horarios son todavía más complicados que los míos”, señaló Erika.

Cada año, usan sus escasos días libres para viajar por el país y fuera de él. Conocen varias naciones europeas, algunas ciudades estadounidenses, así como las playas mexicanas. Cada uno tiene su propio automóvil y su propia casa, pero viven juntos en una de ellas. Sus mascotas, un labrador y un husky, tienen bastantes comodidades.

Foto: Behance / Donghyun Lim

Nos gusta ir a cenar, al cine, reunirnos con amigos. Decidimos no tener hijos, sobre todo, porque nuestros trabajos son muy absorbentes y los dos tenemos que estar disponibles todo el tiempo; además, yo sigo estudiando, no dejo de asistir a cursos o congresos; y Erika está empezando un negocio […] Algunas personas podrían pensar que sólo pensamos en nosotros mismos, pero en realidad somos muy unidos. Nos gusta vivir así y somos muy felices”, explicó Ramón.

La directora de la consultora De La Riva Group, Gabriela de la Riva, señaló que los Dinks están conscientes del estilo de vida que llevan y no les importa si transgreden los modelos sociales establecidos, por lo que no les afecta ir en contra de ellos o ser llamados egoístas.

Otra característica fundamental de este tipo de parejas es que ambos son exitosos profesionalmente. Por lo general, tienen puestos importantes, amplia experiencia laboral y una próspera carrera profesional. Gracias a ello, mantienen un estilo de vida que les permite consumir artículos de lujo, viajar, salir a comer con frecuencia y destinar gran parte de su tiempo y dinero al ocio y placer, sin dejar de invertir o ahorrar.

En suma, suelen tener metas educativas y profesionales muy claras, por lo que normalmente planean su vida con base en ellas. Las ocupaciones de los Dinks varían. Casi el 40 por ciento son trabajadores del sector privado, 27 por ciento son empleados independientes y aproximadamente el 18 por ciento labora en el sector público. Los emprendedores representan el 11 por ciento.

CLASIFICACIÓN

Sobre la inclusión financiera de este modelo de familia, se estima que el 49 por ciento tiene alguna tarjeta de débito, 26 por ciento una de crédito y 25 por ciento tiene ambas; son personas que prácticamente no usan efectivo. Siete de cada 10 ahorra una parte de sus ingresos; en promedio, hasta siete por ciento más que las parejas con hijos.

Cabe destacar que los Dinks se clasifican en tres categorías:

Independientes: ellos sí quieren tener hijos, pero lo postergan hasta cumplir con sus metas y objetivos profesionales, personales y educativos. Se calcula que 38 por ciento de las parejas Dinks pertenecen a esta categoría.

Democráticos: la mayoría pertenecen a este grupo. Su decisión es inapelable: están completamente seguros de que no tendrán hijos.

Tradicionales: la pareja Dink tradicional determinó no tener hijos, ante todo, por cuestiones económicas. Priorizan tener un patrimonio sólido.

Los dinks priorizan el desarrollo profesional y la estabilidad económica. Foto: Behance / Livia Cives

MINA DE ORO PARA LAS EMPRESAS

Su solvencia económica les ha permitido convertirse en grandes consumidores: una verdadera mina de oro para el mercado más exclusivo. Adquieren desde costosas prendas de vestir, hasta exclusivos artículos de decoración, así como los mejores gadgets.

Su perfil como consumidor es totalmente diferente al de las parejas con hijos. Se caracterizan por ser impulsivos a la hora de comprar, están interesados en gastar y tienen pocas limitaciones para hacerlo. Especialistas calculan que su nivel de vida y sus gastos regulares generan una derrama económica de más 220 mil millones de pesos al año en nuestro país.

Este segmento también se caracteriza por tener gustos muy específicos. Según de La Riva, los Dinks buscan productos de calidad; no obstante, tienen poco tiempo para comprar, por lo que acuden a establecimientos donde cumplen con sus demandas en una sola visita o de manera rápida.

El asesor en el Centro de Desarrollo Empresarial Emprendedores de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM, Sergio Carranza, comentó que entre los productos predilectos de los Dinks está la ropa, gadgets de última generación y artículos para el hogar, además gustan de experiencias y/o servicios como viajes, gimnasios, restaurantes, cursos sobre su profesión, conciertos, cine y teatro, entre otros.

Gabriela de la Riva también explica que, si bien no todas las parejas Dinks tienen el mismo poder adquisitivo, sus hábitos de consumo se parecen: les gusta invertir en sí mismos.

Finalmente, otra de las particularidades de algunas parejas es su preferencia por las mascotas, pues adoptan generalmente perros o gatos, a los que les brindan mucho más que sólo cariño, pues también viven con ciertos lujos.

Convertirse en una familia Dink debe ser una decisión bien razonada por ambos integrantes de la pareja. Los dos deben estar cien por ciento convencidos de que no quieren tener hijos, independientemente del estilo de vida que tengan; además, es de suma importancia que tengan una cultura financiera con buenos hábitos de ahorro, para ser cuidadosos a la hora de gastar y asegurarse de que una cantidad de sus ingresos esté garantizada en caso de un imprevisto, o bien, construir un fondo para su retiro.

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