Spiral
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Spiral

Sobre cine de terror y violencia extrema

Spiral ha llegado a los cines para revivir Saw, la saga de terror más famosa de las últimas décadas. Estas películas tan taquilleras y con una narrativa tan característica basada en trampas mortales y pruebas morales, nos siembran la duda de por qué disfrutamos de la violencia en el cine.

La primera entrega de esta saga fue dirigida por James Wan y estrenada en 2004. En ella se planteó la fórmula que tendrían las secuelas, además de presentar al asesino: John Kramer, mejor conocido como Jigsaw, quien padece cáncer terminal en el cerebro y el colon, y cuyo propósito, después de intentar suicidarse, es poner a prueba a la gente para ver qué tanto valoran su vida.

Spiral es un spin-off de Saw y, así como sus ocho antecesoras, nos presenta a un asesino con motivaciones morales; sólo que ahora pone a prueba únicamente a policías que han abusado de su poder. Al igual que Saw, el filme se distingue por sus característicos movimientos de cámara al presentar las torturas, por los filtros de color y, sobre todo, por un plot twist al final; aunque si eres muy atento a los detalles, probablemente lo descubras antes.

Un punto interesante de Spiral es que el detective Zeke Banks, quien será el encargado de atrapar al nuevo “imitador” de Jigsaw, es interpretado por Chris Rock, quien ha sido nombrado por Comedy Central como el quinto mejor cómico monologuista de la historia.

¿POR QUÉ NOS GUSTA LA VIOLENCIA EN LA PANTALLA GRANDE?

El cine, como cualquier tipo de arte, nos permite conocer diferentes realidades e indagar en las mentes de los artistas y los personajes creados por estos. Es por eso por lo que podemos apreciar historias que en la vida real son moralmente incorrectas y entender, si es que la hay, la crítica que va inmiscuida.

Recientemente se ha demostrado que, contrario a lo que se cree, las personas no ven películas violentas porque les gustaría replicar los actos vistos en pantalla. Un estudio publicado en International Communication Association buscó descubrir por qué las personas sentimos atracción hacía las películas con bastante violencia.

El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Augsburg y la Universidad de Wisconsin Madison, y vigiló el comportamiento y las acciones de una muestra de 482 personas al ver este tipo de cine. Los participantes fueron alemanes y estadounidenses de entre 18 y 82 años de edad. Se les mostraron tráileres de diferentes películas gore (tipo de cine de terror y de explotación centrado en la violencia gráfica extrema) y ellos tuvieron que decir si estaban interesados en verla completa o no.

Foto: lyota.info

Finalmente, el estudio arrojó que las personas consumimos este tipo de contenido porque nos interesa conocer la razón que hay detrás de tanta violencia, además de que lo vemos como una oportunidad para conocer la mente humana. Así pues, no es que las personas disfruten de la violencia en sí.

¿QUÉ HA HECHO A SAW TAN EXITOSA?

A diferencia de otras sagas y películas gore, Saw es más que violencia gratuita; de hecho, toma esta como elemento narrativo, pero es su manera entrelazar las historias uno de los puntos que más destacan a lo largo de sus ahora nueve películas.

En cuanto a la narración, otro punto interesante de Saw son sus finales a manera de flashbacks que le muestran al espectador todo lo que ocurría detrás de los sucesos. En Saw todas las trampas tienen un porqué. Por ejemplo, en Spiral vemos que un policía tiene que arrancarse los dedos de las manos como castigo por haber disparado a un inocente; es esto lo que hace que la saga encaje, tal y como lo menciona el estudio realizado, con el deseo del espectador de conocer las razones detrás de la violencia que está viendo en la pantalla. De cierta manera, Jigsaw nos atrae porque queremos conocer su mente.

Visualmente Saw hace uso de las ya conocidas tonalidades frías, como el azul y verde, para producir en el espectador el sentimiento de tristeza o desolación. Aunque, a diferencia de otras franquicias, estos colores sólo se utilizan cuando hay violencia en la pantalla; al volver a la parte policíaca y de investigación, los colores vuelven a la normalidad.

JIGSAW Y EL NUEVO ASESINO

Parte del éxito de esta franquicia se debe a John Kramer, interpretado por Tobin Bell, y es que, a diferencia de otros asesinos seriales del cine, Jigsaw no tuvo traumas notables en su infancia ni presentó estas inclinaciones desde que era pequeño. De hecho, el personaje estaba convencido de que él no había matado a nadie porque en sus trampas siempre había una oportunidad de salir vivo.

La motivación de Kramer viene de una serie de eventos que le causaron depresión, como el aborto espontáneo de su esposa o el cáncer que él padecía. Eventualmente esto derivó en un intento de suicido, pero al no morir después de arrojarse en su carro al vacío, decidió que lo que quería hacer con el tiempo que le quedaba era dedicarse a hacer que la gente valorara su vida.

Foto: timeoutmexico.mx

Contrario a Jigsaw, el asesino de Spiral decide que castigará a policías corruptos a partir de que uno asesinó a su padre, frente a sus ojos, por declarar en contra de su compañero de patrulla cuando él era un niño. Además, comienza a planear su venganza desde una edad muy temprana.

Ciertamente el lenguaje cinematográfico conduce la manera de pensar del espectador. Así pues, por ejemplo, cuando este se encuentra frente a una escena de tortura donde la víctima es el antagonista, su reacción será completamente diferente a si fuera una persona que hemos considerado como “buena”.

Precisamente este es uno de los puntos interesantes que tiene la franquicia de Saw: Jigsaw y el asesino de Spiral, no son más que jueces morales que deciden quién debe someterse a pruebas como consecuencia de sus actos ¿No tiene esto alguna relación con la sensación de satisfacción que experimentamos al ver a un personaje “malo” sufrir?

EL NO A LA VIOLENCIA GRATUITA

Es común que algunos críticos de cine se pronuncien en contra de la violencia gratuita, y curiosamente también las películas lo han hecho.

Funny games es un filme de Michael Haneke estrenado en 1997 en el que se hace una crítica a este tipo de violencia. La película muestra a una familia que va de vacaciones a su casa de campo y posteriormente es torturada y asesinada por dos hombres jóvenes.

Dentro de la historia nunca se dan a conocer sus motivaciones y no se ahonda en detalles de su vida pasada. Los antagonistas constantemente rompen la cuarta pared y provocan al espectador con frases donde lo hacen sentir culpable y partícipe de los asesinatos que está observando. A pesar de que la violencia gráfica es muy poca, aun así logra producir en quien la ve el verdadero terror que supone presenciar un asesinato. Funny games hace que el espectador se cuestione por qué está viendo la película.

Podría decirse que Saw es una crítica a sagas como Halloween y A Nightmare on Elm Street, que fueron muy populares durante la década de los noventa. Aunque la saga ya no cuenta con la misma fama que gozó a principios de los 2000, se ha convertido en un ícono del terror sangriento y Spiral es la oportunidad perfecta para traer de nuevo a estas famosas películas. Si bien este nuevo spin-off se diferencia en algunos aspectos de sus antecesoras, nos muestra los elementos característicos de toda la saga, como el trabajo de cámara, el giro de trama y los flashbacks; y claro, nos brinda a un nuevo asesino para conocer y descifrar.

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