Arquitectura al estilo Sherlock Holmes
Arquitectura

Arquitectura al estilo Sherlock Holmes

Cuando los edificios declaran crímenes

Ilustración de portada: Behance/ Reno Nogaj

Hay muchas formas de investigar un delito. Dentro de las ciencias forenses se encuentra una rama excepcional: la arquitectura, una opción poco conocida y practicada escasamente por los expertos en el tema. Es todo un arte meticuloso que se basa en el diseño e investigación (cualitativa, cuantitativa y mixta) de construcciones donde ocurrieron actos penales. También se concentra en la indagación de asentamientos destruidos por desastres naturales o situaciones bélicas. La arquitectura forense se nutre en su mayoría del ámbito jurídico al momento de decretar labores periciales y ofrecer pruebas dentro de un procedimiento legal. Sin embargo, las nuevas tecnologías e, inclusive, el arte, van de la mano con el oficio.

LA ESCENA DEL CRIMEN

En el terreno de lo forense existen dos disciplinas. Ambas trabajan como colegas para delimitar los sucesos: la arquitectura y la ingeniería civil. En cuanto a la primera profesión, el método forense consiste en la construcción y diagnóstico de un edificio a través de la averiguación detallada del casco de una edificación. El procedimiento se puede llevar a cabo mediante el análisis de paredes, ventanas, techos, puertas, marcos, armazones, etcétera. El objetivo: dar una valoración, es decir, rectificar el estado de un recinto donde se incluya la resistencia de sus materiales. En cuanto a la segunda especialidad, ésta se ocupa principalmente de las fallas o problemas de desempeño dentro de la obra. A comparación de los arquitectos, los ingenieros civiles forenses tratan de prevenir fallos de los inmuebles con el fin de evitar accidentes que puedan derivar en tragedias. Asimismo, la rama civil también utiliza técnicas paliativas, como la posibilidad de reconstrucción de los hechos a través de una pérdida.

El lugar adquiere una personalidad singular: se transforma en un sitio para relacionar y recolectar la evidencia obtenida dentro de una escena del crimen. La rama forense trata de intensificar la creatividad arquitectónica y plasmarla en una búsqueda de la verdad. Gracias a las nuevas tecnologías es posible reconstruir los espacios trágicos. Ello genera una clarificación de la zona. Sin embargo, la realidad conlleva reclamos políticos o de intereses particulares. Los especialistas, gracias al trabajo de investigación de las fachadas y el uso de materiales, están capacitados para emitir otra clase de juicios. Por ejemplo, determinar si en ese lugar hubo huella de violencia o de violaciones a los derechos humanos.

Trabajo de Forensic Architecture sobre el Viernes Negro en Rafah, franja de Gaza. Foto: infolibre.es

Los edificios trabajan en conjunto como testigos. Tienen un código lleno de pistas y huellas que testifican lo acontecido en ese lugar. Un caso hipotético: si un misil se estrella en un complejo habitacional, la vivienda registra la fuerza y el ángulo de ese impacto. Las herramientas de reconstrucción, como el remodelado en tercera dimensión o la animación, son vías capaces de recrear la naturaleza urbanística de inmueble y así se determina con precisión el impacto del arma. Es una nueva manera de poder denunciar las nuevas formas de violencia ejercidas alrededor del mundo.

Los informes se basan en ejes de causas, defectos, análisis y consecuencias. Cuando se trata de desastres naturales, los comunicados se relacionan con fallos de distintos niveles de la construcción: la preparación del suelo, el mal diseño, el empleo de materiales de baja calidad, los errores en el proceso de edificación, la falta o nulo mantenimiento del lugar e, incluso, la ausencia de comunicación al momento de construir en la zona. El conjunto de las imperfecciones acarrea problemas de accesibilidad, habitabilidad y en casos más concretos, el derrumbamiento. Ello puede provocar daños materiales o la muerte de los usuarios.

Existe un mar de datos. Los especialistas deben tomar en cuenta todos los detalles al momento de realizar un testimonio adecuado. Cuando se trata de una valoración sobre daños en bienes inmuebles, se trata de realizar un recuento de las peripecias dentro de la obra. A ello se le suma la causalidad de daños, es decir, el reporte de la ineficiente construcción o problemas que ocasionaron el fallo, como una mala instalación, explosión, derrumbe, choque, etcétera. Al tener estos elementos principales, se comienza el análisis. Dentro de esta etapa se reestructura la calidad y el monto invertido en la unidad. Es aquí cuando empiezan las cuestiones legales. La documentación es un requisito de vital para poder generar un dictamen acertado. Papeles como los contratos, licencias de construcción, especificaciones, catálogos, así como los juegos de los planos originales, son cruciales al momento de realizar el análisis. Los documentos sirven para realizar comparaciones o comprobar si en el suelo existieron de por medio defectos naturales. Con los permisos también es posible encontrar la existencia de un acto de corrupción o evasión legal.

Uno de los objetivos de los ingenieros civiles forenses es prevenir desastres valorando la resistencia de los materiales de un edificio. Foto: fadu.unl.edu.ar<

Después de emitir el diagnóstico, se hace una revisión general y luego se procede a identificar los predios. En otras palabras, comprobar la identidad del edificio, como si el papel fuera la carta de presentación. Una obra construida en un espacio donde previamente un perito aseguró que no tiene la preparación adecuada del suelo o no cuenta con una regularización legal, habla bastante de cómo fue edificada. Es importante para los dueños contar con instrumentos legales que acrediten pertenencia. Las piezas del rompecabezas se comienzan a unir. Sólo hay dos cuestiones más que valorar: el avalúo y la antigüedad. El primero hace referencia al mero valor comercial, determinado por la zona de construcción. El segundo, como su nombre lo dice, toma en cuenta el tiempo de construcción. En este apartado se pueden integrar inspecciones de fincas o de edificios históricos.

Aunque se sigue el mismo procedimiento, la arquitectura forense se ha mantenido en vanguardia. En la actualidad, los mecanismos de reconstrucción no sólo se quedan en la restauración tridimensional. También se utilizan otras herramientas, como el Big Data, es decir, los macrodatos masivos de Internet, así como los algoritmos relacionados. La inteligencia artificial y en algunos casos las redes sociales, funcionan como un sistema de mapeo para restablecer los hechos. Las relaciones sociales también se ven involucradas en el ámbito de la arquitectura forense. Una gran cantidad de los conflictos contemporáneos se origina en las ciudades, en espacios urbanos.

MÉXICO Y LA ARQUITECTURA FORENSE COMO ANTROPOLOGÍA DE LA DERROTA

Forensic Architecture es un grupo de investigación. Como su nombre lo dice, se encarga de hacer evaluaciones e indagaciones en zonas donde se cometieron crímenes de guerra u ocurrieron desastres naturales alrededor del mundo. Es una de las agrupaciones más conocidas en materia de arquitectura forense. La agencia utiliza un mecanismo que involucra datos cualitativos y cuantitativos. El empleo de construcción en 3D por medio de realidad virtual, le ha valido al colectivo un lugar dentro de esta rama. Gracias a las técnicas utilizadas, además de hacer un recuento de daños en los territorios, también les permite establecer la cartografía de la escena del crimen con mayor precisión. En su búsqueda, analizan materiales externos, como fotografías, videos, audios y testimonios para reconstruir los hechos violentos. Incluso, realizan entrevistas a los sobrevivientes de la tragedia.

Esa misma asociación trabajó en el caso de Ayotzinapa en el 2014. A pesar de que los sucesos ocurrieron alrededor de siete años atrás, los resultados siguen permaneciendo en la polémica. Hasta la fecha, aún no se sabe con exactitud lo que pasó. Forensic Architecture, para poder recrear con precisión los eventos, realizó un mapeo de testimonios de las personas cerca del perímetro. Los resultados recrearon una serie de dinamismo y movimiento a través de las calles, avenidas y carreteras en un tiempo preciso.

Captura de pantalla del sitio web del caso Ayotzinapa. Foto: plataforma-ayotzinapa.org

Otro evento donde la arquitectura forense ha tenido presencia en el país es en los eventos del 19S. Existe un tipo de tecnología llamada BIM, o en español, Modelado de Información de Construcción. La herramienta ofrece un mapeo de los edificios desde sus orígenes. Es decir, establece parámetros de claridad y pluralidad en torno a la gestación, producción y accesibilidad de un edificio. El colectivo Ciudadanía19S es una agrupación surgida a raíz de los eventos del sismo ocurrido en Ciudad de México. Aunque el colectivo no se define de carácter exclusivo de arquitectura forense, da a conocer múltiples opciones a través de las redes sociales de cómo se pueden organizar, investigar y reconstruir los edificios y viviendas afectadas por el terremoto, así como recomendaciones para transitar en la ciudad. En el caso del sismo, la arquitectura forense que se empleó fue a través de la indagación de los movimientos tectónicos.

A pesar de que esta rama de la arquitectura ha demostrado graves violaciones a los derechos humanos, las técnicas, los mapeos y los resultados se tornan una manera de expresión artística. En el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la Ciudad de México, en el 2017 se llevó a cabo una exposición de Forensic Architecture donde se exhibieron distintos materiales producto de las investigaciones del colectivo. Renders, imágenes satelitales, transcripciones de datos, reconstrucciones de los hechos a partir de los testimonios, programas de geolocalización, entre otro tipo de evidencias, fueron las protagonistas de la exposición.

Forensic Architecture presentó esta colección a nivel internacional. Sin embargo, las evidencias no sólo se relacionan con la cuestión arquitectónica, también implican un tema competente al área social, así como una labor de deconstrucción. Ello no quiere decir que la disciplina no contiene una utilidad mayúscula en el campo de la crimininalística. Sin embargo, los datos obtenidos por rigurosos procedimientos de identificación y reconstrucción se ven obstaculizados por situaciones políticas y de intereses personales. Cabe mencionar que ninguno de los casos a nivel internacional donde la agencia ha estado presente, ha podido ser resuelto.

Aunque Forensic Architecture cuente con el apoyo internacional para poder realizar búsquedas profundas, los distintos eventos acontecidos varían en torno a una amplia gama de términos culturales y de corrupción. El avance en materia de relaciones humanas es un tópico que aun falta esclarecer.

Exposición de Forensic Architecture (1970) en el MUAC. Foto: muac.unam.mx

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