Epidemia en clave de Venus
Salud

Epidemia en clave de Venus

El bienestar como principio

Hay quien describe a la endometriosis como una epidemia que, sin acaparar reflectores, afecta diariamente la vida de millones de mujeres.

El principal signo de esta enfermedad es el crecimiento de un tejido parecido al endometrio (revestimiento del útero) en el exterior del órgano donde se desarrolla el feto.

Ocasiona una reacción inflamatoria de tipo crónico. Puede dar lugar a la formación de tejido cicatricial (como adherencias o fibrosis) dentro de la pelvis y en otras partes del cuerpo.

Existen al menos tres clasificaciones para esta afección: superficial, cuando las lesiones se sitúan principalmente en el peritoneo pélvico; profunda, ubicada en el tabique rectovaginal, la vejiga y el intestino; Quística de ovario (endometrioma), ubicada en los ovarios. También se han detectado lesiones fuera de la pelvis, aunque estos casos son raros.

La comunidad científica estima que afecta a una de cada diez mujeres en edad reproductiva en todo el mundo. Hablamos de unos 190 millones de personas. En México afecta al 15 por ciento de las féminas.

Foto: Freepik

DOLOR

¿Cómo se manifiesta? Causa un fuerte dolor en su víctima. Ese malestar se presenta lo mismo durante la menstruación que al sostener relaciones sexuales, al defecar o al orinar. En síntesis, afecta de forma considerable la vida de las pacientes .

Es causa de dolor pélvico, distensión abdominal, náuseas, fatiga, depresión y ansiedad. Además de los signos ya mencionados, se maneja que puede causar infertilidad por sus efectos en la cavidad pélvica, los ovarios, las trompas de Falopio y el útero.

Como su sintomatología es bastante amplia y varios elementos coinciden con los de otras afecciones, el diagnóstico suele complicarse.

Que las lesiones endometriales sean grandes o pequeñas no suele incidir en la gravedad o la duración de los síntomas. Algunas pacientes con lesiones de buen tamaño muestran molestias leves; otras, con signos leves, padecen graves consecuencias.

Los síntomas suelen mejorar una vez concluye la menopausia. No obstante, hay casos en los que el dolor persiste incluso cuando ya no hay huellas visibles de endometriosis.

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CAUSAS

Hoy día, se maneja que su aparición se debe a una combinación de varios factores entre los que se cuentan:

Menstruación retrógrada: cuando la mujer tiene la regla, la sangre (que contiene células endometriales) fluye en sentido opuesto, a través de las trompas de Falopio, y en lugar de salir del cuerpo a través del cuello uterino y la vagina, alcanza la cavidad pélvica. Así, células similares a las del endometrio terminan fuera del útero, donde pueden implantarse y crecer.

Metaplasia celular: en este caso, unidades básicas del organismo situadas fuera del útero se transforman en células similares al endometrio y comienzan a desarrollarse.

Proliferación de células precursoras: originan la enfermedad y ésta se propaga por el cuerpo a través del torrente sanguíneo y los vasos linfáticos.

Se sabe que la endometriosis depende de los estrógenos. Estas hormonas facilitan la inflamación, el crecimiento y el dolor que acompañan a este mal. No obstante, la relación entre la afección y los estrógenos es compleja. La ausencia de estos compuestos no siempre excluye la presencia de endometriosis.

Hay indicios de que alteraciones o deterioro del sistema inmune, influencias hormonales, factores genéticos y hasta contaminantes ambientales favorecen que las lesiones causadas por la endometriosis crezcan y se mantengan en la paciente. Cabe mencionar que en algunos casos se trata de una afección asintomática.

Foto: Unsplash/ Charles Deluvio

DESCONOCIDO

Como es sumamente ignorada por la población, suele transcurrir mucho tiempo entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico. En países de ingresos bajos y medios no es frecuente que haya una detección temprana, lo que daría pie a un tratamiento eficaz.

Es necesario difundir la existencia de la endometriosis para garantizar que las afectadas reciban asistencia médica pronta y se disminuyan las implicaciones sociales, económicas y de salud pública.

La endometriosis afecta la calidad de vida de las pacientes. Por ejemplo, se traduce en debilidad que impide ir al trabajo o a la escuela. Por la vía del dolor durante el sexo provoca que se interrumpa el coito, con la correspondiente afectación a la vida sexual de la pareja.

INVESTIGACIÓN

Investigar más la endometriosis es un pendiente de la comunidad científica. Hoy día no se conoce ni forma de prevenirla ni cura alguna.

Debe trabajarse pues, para mejorar el conocimiento que se tiene de ella, facilitar el diagnóstico y prescribir tratamientos tempranos que detengan su evolución natural, posterguen sus consecuencias indeseables y reduzcan la carga a largo plazo de los síntomas.

Una exploración clínica exhaustiva de síntomas menstruales y dolor pélvico crónico proporciona la base para sospechar de su presencia.

Hay dos tipos de tratamiento en función de los síntomas y las lesiones sufridas por la paciente. Uno es el farmacológico, el cual se centra en reducir la concentración de estrógeno o aumentar la de progesterona para alterar los entornos hormonales que favorecen la endometriosis. Esta opción no elimina la enfermedad y suele generar efectos secundarios. También debe señalarse que los síntomas pueden reaparecer tras la interrupción del tratamiento. Cabe mencionar que recurrir a hormonas no es adecuado cuando la persona desea quedar embarazada.

Foto: Unsplash/ Charles Deluvio

El otro tratamiento, el quirúrgico, elimina lesiones, adherencias y tejido cicatricial. Sin embargo, el éxito en la reducción del dolor y el aumento de las tasas de embarazo a menudo depende del alcance del padecimiento. En algunos casos las lesiones reaparecen incluso después de haberlas extirpado.

Como puede inferirse, la endometriosis es una condición seria. Su combate efectivo reclama un manejo especial y mucha pericia por parte de los profesionales de la salud. No es descabellado afirmar que lo mejor es definir tratamientos personalizados, adaptados a las características y necesidades de cada mujer.

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