La SEP bajo la lupa
Reportaje

La SEP bajo la lupa

Cien años de la lucha de educar al pueblo mexicano

El 25 de julio de 1921 el entonces presidente Álvaro Obregón anunció el decreto para la creación y el desarrollo de la Secretaría de Educación Pública (SEP), mismo que fue aprobado unánimemente por la Cámara de Diputados; poco después ese decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el 3 de octubre del mismo año, fecha que se considera oficialmente como la de la fundación de esta institución.

A partir de este momento se comenzarían a plantear estrategias de educación en todo el país como un derecho fundamental e iniciaría una constante evolución a través de eventos sobresalientes, polémicas, el desarrollo de reformas y actualmente el manejo de la educación durante la pandemia.

Es conveniente hablar desde su propósito, el cual se enfoca en crear condiciones que permiten asegurar el acceso a educación de calidad en el nivel y modalidad que se requiera, así como también es conveniente realizar un repaso por todo lo que la SEP ha significado para el país, remarcar ciertos aciertos y equivocaciones que en su momento causaron impacto, y así, hacer un breve recuento de lo que ha ocurrido con la Secretaría de cara a su centenario.

DATOS HISTÓRICOS

Luz Elena Galván Lafarga, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), en su libro de 2016 Derecho a la educación, realiza el recorrido de la institución educativa y el cómo fue desarrollándose hasta nuestros días, sus aspiraciones, personajes sobresalientes y eventos que definieron los objetivos de esta. Inicialmente expone como antecedentes de la secretaría a una serie de movimientos educativos que tenían la intención de alfabetizar a los mexicanos, esto desembocó en una campaña a gran escala y de suma importancia en un momento donde se reconocía que los principales problemas del país eran la pobreza y el acceso a la educación; así mismo se menciona la complejidad de este plan que derivó en la necesidad de desarrollar nuevas direcciones para sostenerle (como la Dirección de Misiones Culturales) que nacieron por la necesidad de orientar profesionalmente a los maestros que trabajaban en escuelas rurales y que estuvieron en función desde 1923 hasta 1938.

Sin duda, a lo largo de un centenario ha pasado por diferentes momentos y etapas, entre los cuales consideró como sobresalientes a aquellos que comenzaron a delimitar la función de la SEP. La doctora Galván Lafarga menciona algunos puntos importantes de transformación que establecían los presidentes durante su sexenio, uno que me parece importante remarcar es el periodo de José López Portillo, en el que la autora cita una especie de puntos relevantes para el Plan Nacional de Educación:

  1. Ofrecer educación básica a todos los mexicanos y en especial a los niños.

  2. Vincular la educación, terminar con el sistema de producción de bienes y servicios.

  3. Elevar la calidad de la educación.

  4. Elevar la eficiencia administrativa del sistema.

O los eventos ocurridos durante el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado quien, de la mano con Miguel González- Avelar, como secretario de Educación, promovieron aspectos relevantes para la secretaría donde se procuró el desarrollo integral del individuo, la ampliación de acceso para que los mexicanos tuvieran oportunidades educativas y culturales, y la mejora de prestación de los servicios en estas áreas.

EVOLUCIÓN

En el año 2015 la Secretaría de Educación Pública generó un informe para presentar sus aspiraciones y la evolución que se fue desarrollando con el paso del tiempo, en este documento se mencionan diferentes momentos, pero inician con los grandes problemas educativos existentes en 1919, previo a la creación de la Secretaría, entre los cuales se resalta la falta de una organización apropiada y efectiva. Ya con la SEP en funciones, con el paso del tiempo y el trabajo de varios hombres, las problemáticas fueron lentamente atacadas desde el organismo federal, “pues no bastaba con sólo declarar la educación gratuita, laica y obligatoria: se necesitaba tomar medidas para realizarla”. Algunas de las primeras misiones establecidas como prioritarias fueron el aumento de personal docente, la educación indígena y la realización de campañas de alfabetización en la que participarían estudiantes.

Tanto la Secretaría de Educación Pública como Galván Lafarga hacen un recuento detallado de una buena cantidad de cambios que se le fueron anexando al campo de la educación, algunos acertados y perdurables, otros que finalmente fueron hechos a un lado pues no cumplían con las expectativas o con los objetivos que el gobierno tenía en mente. Entre los aciertos puede mencionarse la constante extensión de la cobertura, logrando el manejo de escuelas en zonas rurales que además de centrarse en sus medios y los recursos que tenían a la mano generaron una población más consiente, también se apuntó a lograr un aumento en la equidad y la descentralización; un problema que hasta la fecha sigue presente por factores que ahora van más allá del área educativa.

En su artículo Claroscuro de la educación en México. Política educativa en el periodo 1995-2000, el doctor en Sociología Roberto Rodríguez Gómez realiza una crítica hacia el sistema educativo en los siguientes términos: “…es difícil establecer un juicio de valor sobre la calidad de la educación básica en México debido a la escasa difusión de las evaluaciones elaboradas por la SEP y de los estudios internacionales de los que México ha formado parte, puede calificarse positivamente el esfuerzo de las autoridades educativas en el sentido de apoyar una mejor formación de los maestros, de establecer mecanismos de compensación para abatir el rezago, y de introducir nuevas tecnologías para hacer llegar la educación básica a la mayor cantidad posible de niños, jóvenes y adultos”.

Hasta el momento son puntos que se deben seguir remarcando pues claro que han existido cambios significativos, el desarrollo de las telesecundarias, el manejo de programas de educación en línea, reducir el número de personas analfabetas, etcétera. Sin embargo, aunque la crítica abarque un periodo de hace más de 21 años los medios siguen hablando de fuertes rezagos y lo necesario que resulta introducir nuevas tecnologías para hacer llegar la educación básica a la mayor cantidad posible de niños y jóvenes. Tecnológicamente los avances, mal que nos pese, son más bien desiguales, la pandemia es un ejemplo claro de la carencia de profesionales capacitados para hacer un uso efectivo de redes sociales, la pandemia no ha sido más que un punto de fuga en el sistema educativo, que al quebrarse exhibió sus debilidades, pero, no ha sido el único momento en que esta organización se ha visto expuesta.

POLÉMICAS EN LAS QUE HA ESTADO ENVUELTA

La Secretaría de Educación Pública forma parte del conjunto de secretarías de Estado que rigen a la nación, y así como otras instituciones se ha visto envuelta en temas de fraudes, desvío de recursos, etcétera. En cien años los escándalos no le han faltado y no es posible abordarlos todos, por lo que nos centraremos en las polémicas más actuales, en relación con la pandemia, la actualización de materiales didácticos y la descentralización que ha comenzado a plantear el presidente en turno Andrés Manuel López Obrador con la intención de trabajar en la brecha económica, es decir, crear un desarrollo económico similar en todos los estados partiendo de la descentralización del gobierno federal, esta noticia ya había sido presentada desde las promesas de campaña, el sitio web del partido político Morena cuenta con más información al respecto sobre el traslado y las diferentes instituciones, este, aunque no es un tema directo con cuestiones educativas es importante por la nueva realidad a la que se tiene que adaptar la Secretaría de Educación Pública y el posible traslado de su sede al estado de Puebla.

Las polémicas que más han sonado en relación con la Secretaría y que no guarda relación con la pandemia es el lanzamiento de una convocatoria para rediseñar las portadas de los libros de texto gratuitos de educación primaria, sin paga ni ningún tipo de remuneración económica a pesar de la cantidad de trabajo que implica, y en la que el único premio a los ilustradores que resultaran ganadores consistía en una constancia y un ejemplar del libro en que apareciera la ilustración seleccionada. La participación fue casi nula al punto de presentar el rediseño únicamente de dos libros de los dieciocho que se habían proyectado en un inicio.

Esta desafortunada convocatoria sólo logró su exposición en redes sociales y despertar inconformidad en los ciudadanos, lo que concluyó en un envío masivo de imágenes satíricas al sitio donde se tenían que enviar las propuestas de diseño, en relación con esto, Forbes, al igual que otros medios, en una nota realizada por Emmanuel Carrillo y publicada el 12 de agosto del presente año hablan del regreso de aquella convocatoria con la pequeña diferencia de que ahora sí se ofrece “un apoyo económico de 5 mil pesos”.

Por último, una polémica en relación con la pandemia ha sido el plan de regreso a clases, un plan que hasta el momento causaba incertidumbre tanto en padres como en personal docente por el riesgo a que se dispare el aumento de contagios. Medios como El Financiero se dedicaron a la difusión de los estados donde se habían planteado un regreso a clases y que días posteriores presentarían casos de contagio: Morelos, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, etcétera.

Finalmente se concluyó en el diseño de un plan híbrido que comenzó a estar en función el pasado 30 de agosto y que consta de tres puntos fundamentales: la educación a distancia, estudiantes en las aulas y conocimiento autónomo, este último con el apoyo de los padres de familia para continuar encaminando a sus hijos y evitar que el retraso educativo sea mayor, “las y los alumnos tendrán mayor atención a sus necesidades sociales, afectivas y cognitivas: es decir, los aprendizajes esperados por nivel educativo de las escuelas”, sin embargo no hay que dejar de lado que parte de las polémicas y exigencias que se han desatado en torno a la SEP también vienen de otros factores que se plantearán más adelante.

PERSONAJES QUE DEJARON HUELLA

Es importante mencionar a aquellos personajes sobresalientes que influyeron en el desarrollo de la educación por medio de programas que expandieran los conocimientos a lo largo del desarrollo de la república.

Sin duda el primer personaje que dejó huella en la Secretaria de Educación Pública fue José Vasconcelos (1882-1959) quien dio inicio al desarrollo de este organismo. Vasconcelos presentó en 1920 ante la cámara de diputados una propuesta educativa que no sólo tuviera un alcance en las áreas privilegiadas o a las personas que viven en la zona de la ciudad de México, sino en una propuesta educativa que llegara de extremo a extremo del territorio nacional. Vasconcelos contaba con una propuesta que giraba en torno a salvar a los niños, educar a los jóvenes, redimir a la población indígena, ilustrar a todos y difundir una cultura generosa y enaltecedora, ya no de una casta, sino de todos los hombres. La idea de Vasconcelos no era sólo planear la construcción de centros educativos y preparar a un grupo docente que iniciara con este movimiento, sino que también pretendía enseñar a los mexicanos sobre su cultura, sus raíces, su esencia, con la intensión de enaltecer el orgullo mexicano.

En el artículo José Vasconcelos y Jaime Torres Bodet. Historia, trayectoria y vocación común, la académica del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe, María del Pilar Macías Barba destaca los primeros pasos de Vasconcelos en el proceso de mejora educativa: “La primera iniciativa de Vasconcelos en favor de la educación popular fue la campaña de desanalfabetización, ya que en 1920 aproximadamente el 80 por ciento de la población no sabía leer ni escribir español. Con ella pretendía acabar con lo que impedía a los mexicanos acceder a los bienes de la cultura, por lo cual, además de la lectura y la escritura, se preocupó también de difundir preceptos higiénicos”.

Llegó con una idea revolucionaria que significara un cambio, sin embargo, durante el proceso se enfrentó a resistencias muy marcadas como la religión, parte importante de esto fue el movimiento de los Cristeros quienes vieron amenazada la participación de la Iglesia dentro de las cuestiones políticas y consideraron a los programas educativos como un programa para desarmar el movimiento e imponer y perpetuar creencias.

Para remediar esto dentro del programa de Vasconcelos se promovió la participación cívica y voluntaria, el primer movimiento hacia la alfabetización sería el uso de voluntarios denominados “profesores honorarios”, y posteriormente se convocaría al ejercito infantil, “pedía que los voluntarios enseñaran en sus casas, en los lugares de trabajo, en plazas públicas, etcétera”. Todo esto, directa o indirectamente manejado desde una visión sistémica en que poco a poco se buscaba alimentar un interés genuino y sostenido a largo plazo por el estudio, así se generaría un despertar que partía, por muy banal que suene, de que las personas tuvieran el poder de trazar y conocer la manera en que se escribe su nombre.

Por último, para realizar un resumen de todas sus contribuciones Javier Ocampo López menciona que bajo el respaldo económico del presidente Obregón dio apertura a cinco mil escuelas; incorporó nueve mil maestros al sistema de enseñanza, se matriculó a más de un millón de alumnos en un sistema que no concebía ni a quinientos mil, además de numerosas escuelas industriales, técnicas y agrícolas. Con todo esto, y lo que dejó iniciado tras la conclusión de su puesto, la SEP comenzaría a consolidarse como una institución educativa, laica y gratuita.

Otro personaje significativo de los inicios de la secretaría fue Jaime Torres Bodet, que al igual que Vasconcelos reconocía la igualdad de los mexicanos y afirmó que las únicas diferencias eran las que procedían de la ignorancia y la cultura. Bodet aparece hasta 1944, muchos años después de lo que planteaba Vasconcelos y fue él quien realmente le dio continuidad. En palabras de Macías Barba, el panorama que representaba la SEP no era tan diferente al que existía cuando Vasconcelos desarrolló sus campañas para reducir el número de personas analfabetas, Bodet se enfrentó a problemas similares por lo que esta vez decidió desarrollar una planificación previa, con tiempos definidos para llevarla a cabo y bajo tres propósitos:

  • Enseñar a leer y escribir a los iletrados.

  • Que la experiencia de la campaña sirviera de ensayo para instaurar una futura organización educativa, de carácter extraescolar.

  • Depurar la noción de solidaridad.

Torres Bodet fue un personaje importante en la historia de la SEP pues fue él quien comenzó con la difusión de los libros de texto gratuitos, presentando propuestas y planeaciones que llevarían al convencimiento del presidente. La idea era dar libros de texto y cuadernos de trabajo para todos los niños que cursaran la educación elemental, como menciona Cecilia Greaves Laine en Política educativa y libros de texto gratuitos. Una polémica entorno al control por la educación, cuatro décadas después el programa de libros gratuitos se había vuelto más ambicioso y ahora tenía dos objetivos: llevar aprendizaje a todos los rincones del país y asegurar una base cultural uniforme para la niñez mexicana.

Tanto José Vasconcelos como Torres Bodet, fueron figuras claves que entendieron la realidad de un pueblo pobre que no tenía el hábito de gastar en la lectura, un pueblo al que desde un inicio le tuvieron que crear la necesidad de leer.

REFORMAS EDUCATIVAS

Para iniciar con este punto es importante establecer lo que se entiende por reforma educativa, Mario César Zaccagnini de la Universidad Nacional de Mar del Plata, la define de la siguiente manera: “Un cambio del diseño curricular y los consecuentes planes de estudio; cuando se pretende modernizar al sistema en su conjunto, imprimiéndole una dinámica más ágil y efectiva al funcionamiento institucional, al descentralizar la burocracia central; cuando se pretende elevar la calidad general de la enseñanza, en aras de mejorar el rendimiento académico de los alumnos y disminuir el fracaso escolar; cuando se pretende adecuar y ajustar la -formación educativa a las demandas del mercado laboral; cuando se quieren introducir cambios en los estilos pedagógicos de los docentes; cuando se busca transformar las culturas institucionales de las escuelas”.

Según información del Gobierno de la República (otorgada en un resumen colgado en la web) las reformas educativas en México se manejan de acuerdo a ciertos objetivos:

  • Responder a una exigencia social para fortalecer la educación pública, laica y gratuita.

  • Asegurar una mayor equidad en el acceso a una educación de calidad.

  • Fortalecer las capacidades de gestión de la escuela.

  • Establecer un servicio profesional docente con reglas que respetan los derechos laborales de los maestros.

  • Propiciar nuevas oportunidades para el desarrollo profesional de docentes y directivos.

  • Sentar las bases para que los elementos del Sistema Educativo sean evaluados de manera imparcial, objetiva y transparente.

Las reformas educativas que se han planteado están muy alejadas de lo que en sus inicios visualizaba Vasconcelos, quien entendía a la educación como algo construido desde una visión igualitaria, donde se levantara el orgullo por la cultura y los conocimientos fueran generales; sin embargo, las reformas y las deficiencias del sistema educativo han desarrollado desigualdades sociales. En palabras del académico Gustavo Cabrera Núñez, adscrito a la Universidad Pedagógica Nacional, existen muchos factores relacionados con las desigualdades, por ejemplo, la educación que se ofrece a las poblaciones de menores ingresos es de baja calidad, además de regirse con material que está muy alejado de su realidad, ignorando que una vía hacia la difusión del conocimiento es que los estudiantes relacionen lo aprendido con su entorno.

El desarrollo de la Secretaría siempre ha contado con sesgos en la manera de preparar al grupo docente en relación con los alumnos, muchas veces se han desarrollado conflictos por la falta de pago de las instituciones hacia el personal académico, sobre la falta de materiales o la escasez de maestros en zonas rurales, pero hubo un evento que se encargó de volver aún más patentes y notorias las carencias de un sistema educativo que entre aciertos y desaciertos no estaba preparada ni supo cómo reaccionar frente a una crisis sanitaria y sólo generó una mayor visibilidad en la mancha de la desigualdad social.

SU ACCIÓN EN PANDEMIA

La Secretaría de Educación Pública se ha enfrentado hasta el momento a tres olas de pandemia que no han hecho más que retrasar el aprendizaje de los estudiantes, los casos de contagios fueron tan alarmantes que se tomaron diferentes medidas para intentar que los estudiantes y los maestras sanos se mantuvieran al margen de la enfermedad o al menos se minimizara la probabilidad de contraer el virus. Así pues, la suspensión inició en el mes de abril del 2020 con la intención de volver a las aulas cuando se contara con las condiciones adecuadas para reanudar actividades, desde luego, es necesario tomar en cuenta el tiempo que tardó en elaborarse la vacuna y la manera en que ha sido distribuida a la sociedad.

Los investigadores Zaira Navarrete Cazales (UNAM), Héctor Manuel Manzanilla Granados (IPN) y Lorena Ocaña Pérez (UNAM) han realizado un artículo (Políticas implementadas por el gobierno mexicano frente al COVID-19. El caso de la educación básica), en el que se recopilan y analizan las herramientas que hasta el momento se han utilizado para continuar con el aprendizaje desde casa, dentro de las herramientas se hace énfasis en el programa: Aprende en casa; esta plataforma virtual da prioridad al aprendizaje en cuatro áreas que se consideraron especialmente relevantes: Pensamiento lógico-matemático, Lenguaje y Comunicación, Convivencia Sana, Civismo y Cuidado de la Salud, además de brindar apoyo a los docentes, sin embargo este limitó una convivencia real con el alumno sobre todo por el manejo de actividades poco atractivas para los niños.

Un agravante extra es la manera en que comenzaron a distribuir las clases y los materiales de apoyo en diferentes temas: “Los horarios establecidos para las emisiones de televisión educativa proponen dos horas efectivas para los alumnos de primaria, dividiéndolos en tres bloques; 1°-2°, 3°-4° y 5°-6°, mientras que para los alumnos de secundaria se propone una hora y media por día, con un promedio de veinticinco minutos de clase para tres materias por día promedio”.

Muy rápidamente quedó demostrado que no basta con difundir un programa a cierta hora y llamarle educación. Además de otros factores en juego que no se tomaron en cuenta, como las actividades laborales de los padres, el acceso a Internet e incluso la posibilidad de que algunas familias no cuentan con luz o televisor para poder visualizar las clases. El problema principal es que estas ideas se concibieron y ejecutaron sin considerar a las minorías y los problemas de comunicación que podrían tener.

EFICIENCIA DE LA SEP

En un artículo previo a la pandemia (2017) titulado Panorama de la educación a distancia en México, a manera de listado, Navarrete y Manzanilla realizan un conteo de algunos aciertos que ha tenido la SEP en la promoción de aprendizajes de calidad, adaptándose a los tiempos y necesidades de las personas, y que la educación a distancia logró extenderse a las universidades, otorgando la oportunidad de cursar cada vez más carreras a distancia: “El Estado mexicano ha promovido la creación de diversos espacios educativos con el objeto de brindar educación para todos. Tal es el caso de la educación a distancia, con la instauración de la Escuela de Radio de Difusión Primaria para Adultos, en 1941; el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, en 1947; el Centro de Educación Básica de Adultos y Telesecundaria, en 1968; el Centro para el Estudio de Medios y Procedimientos Avanzados de la Educación, en 1971; el Sistema de Universidad Abierta de la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1972; la aplicación de un modelo de Preparatoria Abierta, en 1973; el Sistema Abierto de Enseñanza del Instituto Politécnico Nacional, en 1974”.

Estos son programas que se desarrollaron bajo planeación, considerando el contexto y otros factores a fin de hacer que el proyecto funcione, contrario al improvisado plan de contingencia sanitaria. La otra cara de la moneda, por incómoda que resulte es la falta de compromiso en la sociedad, cada vez resaltan más los casos de padres que se quejan de los maestros por no educar a sus hijos, los que estaban todo el tiempo fuera por cuestiones de trabajo y los que a pesar de estar en casa no colaboraban en lo más mínimo al aprendizaje de sus hijos.

Retomando un punto anterior, hoy más que nunca estamos más lejos del objetivo de Vasconcelos, afortunadamente han resaltado docentes que han andado la milla extra para adaptarse a las nuevas condiciones y encontrar formas de relacionarse con los niños que tienen problemas para seguir el sistema virtual. También hay que admirar a los padres que aceptaron su nuevo rol y están haciendo lo posible para que sus hijos no se retrasen académicamente, y claro, quienes aún con la intención de ayudar no pueden hacerlo en un 100 por ciento por falta de tiempo, por falta de oportunidades de desarrollo.

Estamos muy lejos de la visión de Vasconcelos o la visión de Rousseau, la de formar individuos libres conscientes de sus derechos y obligaciones, que se desempeñen de forma efectiva en sociedad, puede parecer muy utópica en estos momentos, pero no por eso debe darse por perdida.

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