Sebastião Salgado
Arte

Sebastião Salgado

El ojo que retrata el sufrimiento humano

Durante cuatro décadas Sebastião Salgado ha retratado al ser humano, los animales y los lugares más esplendidos del planeta. Aún y cuando él considera que comenzó con su carrera como fotógrafo algo tarde, actualmente Salgado cuenta con todos los premios posibles en este arte, como el Figaro Magazine Lifetime Achievement Visa d'or Award, Premio Leica Oskar Barnack, Premio World Press Photo de Vida Cotidiana y el Premio World Press Photo a Noticias Generales.

En cuanto a su obra, Salgado prefiere retratar en blanco y negro para que los colores no distraigan la vista del conjunto de la fotografía. Se dedica, en su mayoría, al fotorreportaje y ha trabajado con numerosas agencias de prestigio.

BIOGRAFÍA

Salgado nació en Brasil el 8 de febrero de 1944, en Aimorés, Minas Gerais. Estudió economía y luego se mudó a São Paulo con su familia para estudiar una maestría. Después se trasladó a París para estudiar un doctorado, todo relacionado a su carrera. Comenzó a tomar fotografías en sus viajes a África y cuando regresó a Londres, donde residía, abandonó su carrera de economía. A principios de la década de los 70 él y su esposa regresaron a París para que pudiera comenzar su carrera como fotógrafo.

En sus inicios trabajó como freelance y luego se unió a la agencia fotográfica Gamma trabajando en historias de África, Europa y América Latina. Uno de sus primeros trabajos fue un ensayo acerca de los indios y campesinos de Latinoamérica.

Para 1979 había dejado la agencia y se unió a Magnum Photos donde trabajó durante quince años. Durante ese tiempo hizo muchos reportajes para revistas de Europa y América. También terminó su trabajo acerca de los indios; su primer libro se publicó bajo el nombre de Otras Américas.

En la década de los ochenta trabajó junto con la organización humanitaria Médicos sin Fronteras, para documentar la hambruna en África. En esa época publicó otros dos libros llamados Sahel, l’Homme en Détresse y Sahael, el fin del camino, ambos una serie de exposiciones fotográficas.

En los 90 viajó a 23 países para crear una serie de fotografías del fin de la era industrial. También publicó el libro Trabajadores, arqueología de la era industrial y logró hacer más de cien mil copias de este. En el 93 comenzó otra serie de fotografías inspirada en los trabajadores, que se llamó Migrations. Este proyectó lo llevo a 43 países donde documentó a las personas que abandonaban el campo para dirigirse a la ciudad.

ACERCA DE SU OBRA

Irónicamente la belleza de la fotografía convive con las situaciones que retrata. Tomando en cuenta su biografía, podría decirse, a grandes rasgos, que Salgado se dedica a fotografiar el mundo y su realidad. Tiene una gran capacidad para transmitir emociones y esto es un arma de doble filo porque a lo largo de su carrera ha tenido problemas gracias a la forma en la que muestra el sufrimientos de los seres humanos. Y es que, desde sus comienzos, Salgado se inclinó al fotoperiodismo.

Quizás lo que más destaca de su obra es la belleza de su composición a pesar de que los sujetos y las situaciones que hace son extremadamente duros. En sus trabajos retrata la realidad tan cruda que se vive en distintas partes del mundo. Suele fotografiar en blanco y negro tanto a personas como paisajes y animales.

El fotógrafo afirma que siempre camina con mucha lentitud para no pasar nada por inadvertido: "Yo camino mucho, realizo parte de mis reportajes a pie porque en ese tiempo miro y siento la vida, la naturaleza. Lentamente. Si no se produce un cortocircuito. La esencia muchas veces está en las curvas, en las vueltas que das, no en la línea recta". Además, compara a los fotógrafos con los cazadores porque afirma que ambos viven en espera.

En griego, photo significa luz. Y graphein escribir, dibujar. Un fotógrafo es, literalmente, alguien que dibuja con la luz. Alguien que escribe y reescribe el mundo con luces y sombras”, dice Salgado.

Salgado ha fotografiado la hambruna en Etiopía, los yacimientos de petróleo ardiendo en la Guerra del Golfo y el genocidio en Ruanda en 1994. Todos estos trabajos abordan la explotación y la crueldad del modelo capitalista y el fenómeno, casi siempre doloroso, de la migración humana; todo esto acompañado de la violencia desalmada solventada por las mismas personas.

LAS MINAS DE ORO

Uno de los fotorreportajes más famosos de Salgado es el de las minas de oro. El fotógrafo conmocionó al mundo con sus imágenes de la mina de oro de Serra Pelada; un gran agujero en el que trabajaban más de cincuenta mil personas.

Se trata de su reportaje fotográfico de 1986 acerca de los mineros de Brasil: miles de personas corriendo bajo las adversidades dentro de una mina para buscar la felicidad financiera materializada en un trozo de oro. Salgado estaba en medio de este caos y allí es cuando capta aquellas impresionantes imágenes que le dan la vuelta al mundo: “No se escuchaba el ruido de una sola máquina allí adentro. Sólo se percibía el murmullo de 50 mil personas en esa cavidad”.

Lo más duro de las fotografías es la sensación que transmiten al capturar la pobreza y el deseo de subir una empinada colina para poder sacar algo de oro. Con un sentimiento de contrariedad, la composición de esta serie es realmente hermosa.

Además tiene otros libros, como Génesis, que es una recopilación de fotografías donde Salgado retrata los confines de la Tierra durante los ocho años que duraron los treinta y dos viajes que hizo antes de cumplir los setenta años.

LA SAL DE LA TIERRA

Ganadora del Premio del Público en el 62o Festival de San Sebastián, esta película documental dirigida por Juliano Ribeiro Salgado (hijo de Sebastião Salgado) y Wim Wenders, cuenta la historia de los cuarenta años que Salgado ha dedicado a la fotografía.

La primera parte habla del fotorreportaje de la mina de oro en Brasil, donde los hombres intentan volverse ricos: “La Sierra Pelada, las minas de oro de Brasil frente a mí; cuando llegué al borde de ese inmenso agujero se me erizó la piel. Nunca había visto nada parecido. Allí vi pasar, en fracciones de segundos, la historia de la humanidad”

Y es que la cámara de Salgado ha captado todo tipo de desastres ocasionados por la mano humana, pero también los más bellos paisajes.

A grandes rasgos el documental se estructura mediante entrevistas, declaraciones y fotografías; mientras se hace un recorrido por la evolución del arte de Salgado y un repaso por las obras que más han conmocionado al mundo.

Un dato curioso de la película es que Salgado no quiso aparecer a cuadro hablando de sus fotografías, así que los directores tuvieron que introducir al fotógrafo en un cuarto oscuro donde no hubiera nadie del equipo y proyectarle sus fotos en un monitor. Así, mientras las veía hablaba de los recuerdos que se le venían a la mente y ellos lo filmaban con una cámara escondida: el resultado es que el espectador ve la mitad de la pantalla ocupada por la fotografía y la otra por su narrador.

Aunque la obra de Salgado es impresionante, a lo largo de su carrera muchos críticos han cuestionado su trabajo argumentando que romantiza el sufrimiento, que al no dar nombres sus fotos carecen de veracidad y hasta de hacer “voyeurismo sentimental”.

Comentarios