Los ufólogos adoran el metal cristiano
Nuestro mundo

Los ufólogos adoran el metal cristiano

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Escuché a Creed en casa de la Chapis. Antes de esa tarde no sabía que era una banda de rock. Según me dijo ella eran un grupo alternativo. Era rock cristiano. O al menos eso parecía. No hablaban de ritos satánicos ni de ofrecer la sangre a un chivo transgénero. Tampoco de suicidarse. Pero igual no sonaban mal. My Own Prison fue el álbum que tocó el reproductor de discos. La voz de Scott Stapp era grave. No me disgustaba. Tampoco era emocionante. Si me preguntas que opino de ellos diría: ¡mñé!

Esa tarde me sermoneó el Chapis Mayor. Padre de ella y de nombre Víctor. El bato era productor de Tercer Milenio. Estaba pirado. Pero no más que yo. El asunto es que mientras escuchábamos a Creed me dijo que ese era el nuevo rock cristiano. Sacó el cancionero del disco y leyó el coro de una canción como si rezara. Yo esperando a que bajara Jesucristo Superestrella. Pero nel. En su lugar apareció Jaime Maussan.

Como Jaime era compadre de Víctor y trabajaban juntos casi siempre estaba ahí. De inmediato también me quiso aleccionar. ¿A poco no sabías que Creed es rock cristiano? Asombrado de ver al ufólogo, asentí. Pronto siguieron hablando entre ellos mientras la Chapis me veía apenada. La cabellera de Maussan le restaba credibilidad. Eso sí, su rostro era muy parecido al de un extraterrestre wookiee. Chewie Maussan, pensé. ¡Grrrr!

Más adelante me tendría que chutar el disco entero de Creed. Y la verdad es que no me desagradó. Como todo aficionado al rock, mantuve mis prejuicios como bandera. Pero ya en backstage no dejaba de oír a Creed. Luego me recordaron que también existía el metal cristiano. ¡Hazme el chingado favor! Lo diré como es. Ese subgénero me parecía ridículo. No importa que existan bandas con propuestas relevantes. El metal surgió de las entrañas de Belzebú. No es posible que sean cantos de alabanza al dios cristiano. Es como el café descafeinado o la leche deslactosada o la cerveza light. ¡No jodan! Es profanación.

No sé por qué Chewie Maussan y Víctor escuchaban a Creed. En todo caso, uno supondría que los alienígenas escucharían a grupos como Kraftwerk o Front 242. Pero ese par de orates eran como Beavis y Butthead versión Odisea Burbujas.

Continuamos la discusión en torno al metal cristiano y cuando se refirieron a Stryper sucumbí. Malditos mariguanos glamurosos, hablan pura incoherencia. Se podían dar el lujo hasta de maquillar sus alegatos. Pero yo no podía vituperarlos por tratarse de mi suegro y su compa. Me callaron sin dejar de repetir como merolicos que el metal tenía decenas de subgéneros como los tacos y la cerveza. La paciencia se apoderó de mí. Dejé que buda deglutiera mi enfado. Existían personas que jamás iban a cambiar, como los creadores de Tercer Milenio. La televisión mexicana estaba llena de alienígenas adoradores de Cristo. De profetas involuntarios. Ellos eran pandilleros de un Cristo Venusiano.

Después exploté como frijoles en olla exprés mal tapada. Debatí como nunca. Entonces comprendí la vocación de Nino Canún por promover discusiones entre creyentes y escépticos. En el estéreo comenzó a sonar What’s This Life For, uno de los sencillos que cerraban el álbum debut de Creed. Acepté que la canción se pegaba como chicle. Pero no era un tortillero adulador. Pa pronto me burlé de la letra. Y la Chapis me respaldó. Les dijo par de rucos mojigatos y los mandó al Tercer Mileño. Si alguien supiera que Chewie Maussan adoraba el rock cristiano habría perdido la poca credibilidad que mantenía entre su gremio de Alienlovers.

Después de aquello la Chapis y yo sucumbimos a los cánticos de alabanza de Creed. Compré cada uno de sus siguientes discos. Los conservé como suvenirs de nuestro amor. Estuve con ella un par de años. Hasta que una bendición apareció en nuestro soundtrack. Ella decidió que sería mejor cancelar el lanzamiento del disco. Hace poco recordé estos asuntos cuando me topé con que Jaime Maussan era tendencia en Twitter. Mientras bebía mi café me preguntaba si Víctor aún seguiría produciendo los programas de Chewie. Pa acabarla de joder Creed apareció como sugerencia en mi cuenta de Spotify.

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