Miedo al calentamiento
Opinión

Miedo al calentamiento

Jaque Mate

El calentamiento global está generando no sólo mayores temperaturas sino también crecientes temores. No hay duda de que el planeta se está calentando. Negar el proceso no ha sido más que una fantasía marcada por ideología, como cuando el expresidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó que “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con el fin de que las manufacturas estadounidenses no fueran competitivas”. De la aceptación de esta realidad al miedo que hoy estamos viendo, sin embargo, hay una enorme distancia.

En parte el miedo surge del eficaz trabajo de algunos activistas, como la sueca Greta Thunberg, de 19 años, quien en 2019 dijo en Viena: “Esta es la mayor crisis que jamás ha enfrentado la humanidad”. En mayo de este 2022 una chica de 22 años se ató a la red en una semifinal del torneo de tenis Roland Garros de París con una camiseta que decía: “Nos quedan 1,028 días”. Dijo posteriormente: “Hoy entré a la cancha porque ya no puedo correr el riesgo de no hacer nada ante la emergencia climática”.

Muchos medios, y algunos científicos, se han unido a esta campaña y afirman que la humanidad se encuentra al borde de la extinción. Otros son más escépticos. Richard Tol, un economista británico especializado en el tema, ha comentado: “La idea de que el cambio climático representa una amenaza existencial para la humanidad es risible”.

Los científicos ya no dudan que el calentamiento global es real y que está siendo causado por la actividad humana, en particular la quema de combustibles fósiles. La extensa cobertura de los medios ha generado una ansiedad patológica en millones. Susan Clayton, profesora de psicología del Colegio de Wooster en Ohio, Estados Unidos, ha señalado: “El cambio climático amenaza la habilidad de procesar información y tomar decisiones sin quedar impedido por respuestas de extrema emotividad”.

En libros como False Alarm, y en artículos científicos y de divulgación, el “ambientalista escéptico” Bjorn Lomborg, presidente del Consenso de Copenhague, ha señalado que el calentamiento global no únicamente no destruirá al planeta, sino que no impedirá que la humanidad siga prosperando, como lo ha hecho desde que empezó a utilizar combustibles fósiles. Ha acusado a importantes medios, como el New York Times, de exagerar los efectos negativos del calentamiento. “Si persistentemente nos preocupamos en exceso y exageramos los problemas, la gente a la larga se cansará de toda la discusión”, señaló en su libro Cool It.

Lomborg ha señalado que, aunque se detenga hoy todo el uso de combustibles fósiles, no se detendría en décadas el calentamiento debido a la cantidad de dióxido de carbono acumulada en la atmósfera. Aun si se cumplieran todos los compromisos del Acuerdo Climático de París de 2015, se reducirían las temperaturas globales solo en 0.05 grados Celsius en 2100, pero el costo para la economía mundial sería enorme: cientos de millones quedarían sumidos en la pobreza extrema y sufrirían hambre.

Esto no significa que debamos cruzarnos de brazos. Los avances tecnológicos pueden disminuir gradualmente el ritmo del calentamiento. Pero no hay que mentirle a la gente. Tendremos que aprender a vivir con un planeta más caliente. Esto generará daños, pero producirá también beneficios.

Lo importante es que las políticas públicas tengan la mejor relación costo-beneficio para la humanidad. Limitar o prohibir el uso de los combustibles fósiles, cuando todavía no hay reemplazos adecuados, matará a millones de hambre sin reducir el calentamiento del planeta.

Comentarios