Fals Borda, Gabo y la revista Alternativa
Nuestro mundo

Fals Borda, Gabo y la revista Alternativa

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Considerado el padre de la Sociología en Colombia, Orlando Fals Borda es autor de una vasta obra que ha influido en varias generaciones de sociólogos. Entre sus libros destaca especialmente La Violencia en Colombia, que escribió en coautoría con monseñor Germán Guzmán y Eduardo Umaña Luna. También actuó en el terreno político, por lo que fue perseguido y detenido por su simpatía con los ideales del llamado Movimiento 19 de abril (M-19), del que más tarde fue directivo cuando se instituyó en partido político.

En 1970, Fals Borda se separó de la vida universitaria debido a diferencias con el Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, estableciendo ese año la Fundación La Rosca junto a otros académicos en situaciones similares (antropólogos y economistas en su mayoría). De las actividades de ese grupo surge, precisamente, la metodología de la Investigación Acción Participativa, cuyo objetivo era, en palabras del sociólogo colombiano “estudiar para transformar”.

De la investigación científica, Fals Borda proponía conservar la metodología crítica para realizar investigaciones con rigor y seriedad de propósitos. En ese ejercicio es significativo que descarte la jerga especializada para comunicarse con el lenguaje cotidiano. Al respecto, el propio Fals Borda escribió: “tuvimos que modificar nuestras costumbres de informar al público para que este entendiera bien los datos y los mensajes reportados […] también se afectó el estilo de la escritura, al introducir un procedimiento literario que llamamos del Logos-Mythos, donde se combinan los datos duros que hay que respetar y citar sin deformar, con una interpretación imaginativa, literaria y artística”. Estas técnicas, añade, las aprendieron sobre todo de cuatro autores del boom latinoamericano: Alejo Carpentier, Eduardo Galeano, Julio Cortázar y Gabriel García Márquez.

Como resultado de esos esfuerzos, en 1974 Fals Borda fundó, precisamente en conjunto con Gabriel García Márquez, la revista Alternativa. La iniciativa es descrita por el sociólogo en los siguientes términos: “se creó en 1974 una revista nacional de crítica política y oposición, Alternativa, para ampliar el contacto con las bases e incluir en éstas a porciones de la pequeña burguesía y clase media colombianas. El fenomenal éxito de esta revista, que llegó a ser, en cinco meses, la segunda en circulación del país con 52.000 ejemplares, indicó que se iba por buen camino, por lo menos en la tarea de politizar a los sectores medios. En este intento colaboraron importantes agrupaciones de izquierda. Pero el afán de enfatizar el contacto con los grupos de base campesinos, obreros e indígenas a expensas de los medios, llevó a una sonada crisis pública nacional que no fue nada positiva para las causas que los diversos grupos participantes apoyaban, con la división sucesiva de la revista y su temporal suspensión.

Alternativa fue una experiencia pionera en la comunicación alternativa en América Latina. Lo que Fals Borda enuncia como “una sonada crisis pública nacional” se refiere a hechos conocidos, que el sociólogo colombiano Paulo César León expone así: en la editorial del No. 18 de la revista se anunció la separación de Fals Borda y de la fundación La Rosca como socios. También se anunció que “Alternativa no puede pretender sustituir a los movimientos políticos revolucionarios, ni a sus órganos propios de expresión, ni mucho menos convertirse ella misma en grupo político”.

Para el número siguiente habría una nueva vuelta de tuerca: apoyados por Fals Borda, los trabajadores se tomaron las instalaciones de la publicación y ventilaron públicamente los problemas internos. Si bien es cierto que las causas de tal división nunca quedaron del todo claras, la aventura periodística puede ser vista, más allá de lo anecdótico, como la materialización de uno entre los muchos debates que implicó la aplicación de la Investigación Acción Participativa en los proyectos de la intelectualidad latinoamericana de inicios de los setenta.

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