Beethoven, sus menos y sus más: Cómo cambia la historia con el tiempo y con el 'tempo'
Arte

Beethoven, sus menos y sus más: Cómo cambia la historia con el tiempo y con el 'tempo'

En la partitura de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, específicamente en el Cuarto Movimiento, está escrita una breve acotación que por razones hoy desconocidas no suele ser atendida por los directores de orquestas. Sin embargo, existe uno, el inglés Roger Norrington, que ha ejecutado una versión tomándola en cuenta y ha obtenido un sorpresivo resultado.

Tengo la impresión de que hay manifestaciones musicales que de alguna manera señalan la necesidad y el advenimiento de un vehículo que les permita salir a la luz de una manera plena. Quizás algunos pasajes del “Sonido13” de Julián Carrillo, o de la música de Conlon Nancarrow -tan imposiblemente rápidos para el intérprete que tuvo que escribirlos en rollos de pianola- apuntan en esa dirección... Me refiero aquí al vehículo de la informática y, en un intento muchísimo menos ambicioso que el de crear música, vamos a recurrir a dicho vehículo para hablar de ella, expandiendo con ello las posibilidades de este escrito al tener la ayuda auditiva necesaria para facilitar la comprensión total de lo que se expone. Así que el lector de este texto deberá disponer de un ordenador, tableta o algún dispositivo con conexión a internet. Desde luego que habrá muchos que por su conocimiento de las obras y los pasajes no necesitarán este recurso (claro, suponiendo que se embarquen en esta lectura).

EL CONFLICTO

Al comienzo del Cuarto Movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven, hay un fragmento de la partitura que tiene escrita, en su parte inferior, una acotación en francés que dice: Selon le caracter d'un Recitatve mais in Tempo, que se traduce al español como: Según el carácter de un Recitativo pero in Tempo, es decir, sin alteración del ritmo. ¿A qué se referirá Beethoven cuando dice que “con carácter de recitativo”?

¿QUÉ ES UN 'RECITATIVO'?

A grandes rasgos podemos decir que un 'recitativo' está constituido por un texto cantado pero que mantiene, a través de su línea melódica, una estrecha relación con la conversación o con la entonación del lenguaje hablado. En la ópera italiana, por ejemplo, los recitativos son ágiles y, como ocurre con la conversación, poseen cierta espontaneidad que contribuye al dinamismo de la acción.

Sin embargo, la advertencia que hace Beethoven está dirigida más bien -pudiera ser- a un recitativo como el empleado por Händel en El Mesías, donde el tempo o la velocidad, se disminuye, pero lo sorpresivo, lo inesperado se mantiene y esto, aunado a una cierta libertad al cantar las palabras, es decir, a un matiz de espontaneidad, hace que el momento cobre una gran importancia al establecer la nueva dirección en la que marchará la obra. La sensación del oyente debe ser la de que se abre un espacio nuevo que no estaba anunciado en la música que se ha tocado antes.

Quizá sea posible experimentar esta sensación accediendo al enlace de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=N3HpqLRXIt4 para escuchar los nueve minutos que dura la obertura y la primer aria, cantada esta vez por el tenor, antes de llegar al recitativo.

Es posible que a quien se embarcó en la lectura de estas líneas le gusten estas cosas, no obstante, si al lector le parece muy larga la espera puede ir directamente al minuto 5:44, puesto que allí vuelve a comenzar el aria, esta vez para llegar al final. En cuanto termine esta aria, en la misma página y con extrema rapidez para no perder el hilo, hay que acceder a https://www.youtube.com/watch?v=bRynbkOAMRQ. Es necesario tener en cuenta que el recitativo Thus saith the Lord, cantado por la ya hoy inusual voz del contratenor, sólo dura un minuto y 23 segundos, y es sólo durante ese tiempo que se experimenta esta sensación sorpresiva tan anímicamente diferente de todo lo anterior. Se tiene la impresión de que se pasa a otra cosa nueva y después la música se conecta fácil y plácidamente con el aria But Who May Abide... Aquí ya pareciera que el recitativo, a pesar de ser tan corto, ha tenido el poder de crear todo ese espacio nuevo para preparar con gran eficacia el advenimiento del aria siguiente.

¿QUÉ OCURRE EN EL CASO DE BEETHOVEN?

Es en esta función y efecto de contraste entre el recitativo y lo que le antecede, en esta ruptura, en este cambio de ánimo sorpresivo, donde radica lo contrdictorio, en el caso de los intérpretes de Beethoven, de conferirle a un pasaje el estatus de recitativo, cuando el compositor pide explícitamente que no se haga por lo menos en su totalidad. El compositor sólo quiere conservar las características del recitativo que le van a aportar sorpresa, dinamismo y espontaneidad al pasaje, o, mejor dicho, fuerza, pero sin alterar la velocidad. ¿Por qué no? Porque si se hace el pasaje se convertirá en un anticipo del verdadero recitativo que espera más adelante en la voz del barítono.

Poniendo todo esto en perspectiva, podemos suponer que en algún momento, y a pesar de la acotación "in Tempo" que se lee en la partitura, un director, hoy desconocido para nosotros, creador de la tradición, decidió que este fragmento debería ser muy importante, tanto, que debería tocarse más lento para recalcar su importancia -aunque no se sabe si la de él o la del fragmento-, pero parece que no era esa la intención de Beethoven. En este punto y hasta que he conocido la interpretación del director inglés Roger Norrington, sólo había podido imaginar la contundencia magistral de este trozo interpretado a la velocidad original; una poderosa explosión de entusiasmo y energía a cargo de los violonchelos y contrabajos, como si algo se estuviera gestando desde los cimientos mismos del acontecimiento; un estremecimiento telúrico, manifiesto de que un gran cambio se avecina; inesperado, sorpresivo, espontáneo (o así debe sonar), como ¡un Recitativo pero in Tempo!

(TABLA) DOS VERSIONES

Interpretación de Roger Norrington:

https://www.youtube.com/watch?v=cXeVj2xXzjk

Interpretación tradicional:

https://www.youtube.com/watch?v=sJQ32q2k8Uo

EL RESULTADO

Como ya hemos dicho, la decisión de tocar más lento esta sección, la hace coincidir con la velocidad que más adelante usará el barítono para interpretar a capella el recitativo pleno. En consecuencia, la creación de ese espacio nuevo, sorpresivo y espontáneo, como lo vimos en Händel, se ve opacado por este anticipo. Es como si el barítono, de alguna manera, repitiera lo que ya fue dicho por el director y su sección de violonchelos y contrabajos. No creo que Beethoven haya socavado la diferencia expresiva entre la explosión de fuerza de los violonchelos y contrabajos la primera vez y la explosión del sentimiento hacia los semejantes que expresa el barítono la segunda vez. O para decirlo en términos coloquiales, no creo que el compositor haya querido darse un tiro en el pie, quitándole relevancia, al anticiparlo, a uno de los rasgos más sorprendentes y revolucionarios de esta obra, a saber: la irrupción de la voz humana en el espacio sonoro de la sinfonía.

PERO, ¿Y QUÉ DE LOS "AMIGOS"?

Que decir de estos “Freunde” (amigos)? Es evidente que Ludwig van Beethoven le habla a la humanidad entera. Pero, ¿no hay ningún vestigio de ellos en la música que hemos escuchado hasta este momento? ¿Dónde están esos “Töne” (tonos) a los que se refiere el poema? ¿No es claro que al conservar la velocidad (el tempo), Beethoven simplemente ha usado una especie de modificación del recitativo rápido usado en las óperas (y ahora sin palabras) como sustituto de la conversación o, en este caso, hasta de una acalorada discusión, apenas interrumpida por la afectuosa y apacible melodía que retomará (dándole voz) el coro al final, para convertir toda esta serie de contrastes que hay desde el comienzo del movimiento hasta que entra el barítono (https://www.youtube.com/watch?v=cXeVj2xXzjk), en una alusión sonora al encuentro de rivalidades y puntos de vista o sentimientos divergentes y en tono violento? ¿Una alusión sonora a esos Töne en que están discutiendo sus amigos? ¿Es este el estado de rivalidad en que vive la humanidad entera representada en ellos? (Cabe recordar que Beethoven estaba en su plena juventud durante las Guerras Napoleónicas). Y, finalmente, ¿no es el barítono quien ahora acalla con sus palabras la diatriba antes descrita por la música, a la manera en que Escher convierte las líneas planas del dibujo, en figuras de tres dimensiones, es decir, una dimensión más; en el caso de Beethoven, la del lenguaje hablado?

Todo esto se disuelve, por decirlo de alguna manera, cuando se reduce, se disminuye el tempo (la velocidad), en el fragmento en cuestión.

OTRA PERSPECTIVA

Cabe considerar que todo haya ocurrido 'sin querer queriendo', es decir que la causa para tal disminución del tempo simplemente haya sido las condiciones técnicas de los músicos de la orquesta; no podían tocar tan rápido. Bach, por ejemplo, se quejaba de la ineptitud de algunos de los integrantes del coro y a su muerte decía que “ahora iré a un sitio donde podré escuchar la música que en este apenas he podido soñar”. Bueno, dijo esto o algo equivalente...

Observaciones y curiosidades

-Se ha utilizado como ejemplo el recitativo del Mesías de Händel porque parece que Beethoven se asimila más a la música y al recitativo hendeliano.

-A quien quiera ver y oír lo que podría denominarse una “curiosidad interpretativa”, puede ir a la versión de Maximiliano Cobra (http://tempuscollection.com/main/es/component/virtuemart/details/127/89/dvd-video---audio/beethoven/), que es como si dijera: "¿Beethoven no quiere tocar más lento esta parte? Pues entonces le vamos a tocar lento todo el movimiento". Esta es como quien dice, una expresión musical de aquel dicho popular: "Al que no quiere caldo se le dan dos tazas", usado contra Beethoven.

NOTAS

-Este artículo es una reflexión musical. Un intento de compartir una inquietud -a la que todos tenemos derecho- sin pretender decirle cómo a nadie, ni entablar polémica. Sin embargo, por supuesto que se agradecerán las opiniones al respecto.

-Finalmente la existencia de la versión de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, realizada por el director Roger Norrington fue decisiva para escribir este artículo.

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