La despensa encogida
Finanzas

La despensa encogida

El fenómeno de la reduflación

¿Qué es la shrinkflation? La mezcla de shrink (encoger) y de inflation (inflación) que sirve para bautizar, según la definición del observatorio de inversiones Andbank, a un fenómeno en el cual los precios de ciertos productos permanecen sin cambios, no así las porciones disponibles dentro de sus empaques. Se trata, explican los analistas económicos, de una inflación encubierta.

En vez de incrementar el precio, las empresas optan por reducir la cantidad de mercancía en las presentaciones habituales. De ese modo, los consumidores tienen la impresión de estar pagando lo de costumbre por un artículo habitual, sin embargo, eso no es verdad.

En español se ha propuesto la voz “reduflación”, por aquello de “reducir” el tamaño. En todo caso el origen del término en inglés es atribuido a Pippa Malmgren, asesora de política económica y economía nacional de George W. Bush durante su paso por la presidencia de Estados Unidos.

Malmgren difundió el concepto en su libro Señales: la ruptura del contrato social y el ascenso de la geopolítica. Allí expuso que reducir el tamaño de las mercaderías no es algo nuevo, sucedió en la década de los setenta del siglo pasado, antes de que la inflación, sin disfraz ni atenuantes, saltara a escena. La reduflación, explicó, es un aviso de inflación y tiene repercusiones muy serias para la política monetaria de los bancos centrales.

En septiembre de 2014, la revista Bloomberg retomó el concepto en un texto dedicado a mercancías desde el chocolate hasta la cerveza.

A mediados de 2017, The Telegraph publicó que en los pasados cinco años más de 2 mil 500 productos de consumo se encogieron pero, su precio no varió.

La shrinkflation, explicaron en el medio británico, había impactado a barras de chocolate, rollos de papel, café y jugos.

En el mismo periodo 614 artículos se habían vuelto más largos.

Antes, ahora ¿En el futuro? Foto: Connect Vending UK

CAUSAS

En las islas proliferó la idea de que el Brexit, la salida de Reino Unido de la Unión Europea, había potenciado un boom de la reduflación.

Las empresas que incurren en esta forma velada de inflación suelen atribuyir su decisión a causas como el aumento en el costo de los insumos, la pérdida del poder adquisitivo de la moneda en su país de operaciones o fuertes decrementos en el poder adquisitivo de su clientela.

El seguimiento dado al caso muestra que son particularmente afectados los comestibles, en particular productos envasados, panes, bocadillos, frituras, cereales, aceites, enlatados.

La BBC investigó el asunto durante cuatro años y encontró productos que sufrieron reducciones en su presentación, pero en América Latina.

Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes de México (ANPEC), declaró al medio británico que en la nación mexicana esa tendencia afecta a los productos de alto consumo en general, las bolsas de papa, por ejemplo, ahora traen más aire que frituras.

También compartió dos variaciones con respecto a otros países: algunos comestibles son ofrecidos en presentaciones más pequeñas y en envolturas distintas a las originales.

El atún y las aceitunas, por ejemplo, antes se vendían en latas y ahora se comercializan en bolsas de plástico. Con el cambio de empaque, indicó, las consistencias y los sabores varían, además, se desconoce si la calidad es mayor o menor. Se trata, afirmó, de productos distintos.

La reduflación llegó a México, según Rivera, de la mano de una fuerte caída en el poder de compra de la sociedad. Las empresas respondieron flexibilizando su oferta, idearon maneras de poner sus mercaderías al alcance de todos los bolsillos.

FRAUDE

Para el ex editor y todavía colaborador del rotativo británico The Independent, Andreas Whittam Smith, la reduflación debe ser llamada “como lo que es, un fraude contra los consumidores”.

Su argumento es el siguiente: cuando las empresas aumentan sus precios de forma evidente la gente puede decidir si paga más o no pero, cuando reducen sutilmente el tamaño de su producto, el consumidor ni siquiera se da cuenta de que eso está pasando.

Alguien ha tenido que decirnos a los consumidores que ésta reducción está en marcha porque nosotros no la notamos”, afirmó en un texto publicado en julio del año pasado.

Si la empresa reduce el contenido de, por ejemplo, mermelada de fresa y mantiene el precio, el cliente tendrá que ponerse a estudiar la letra pequeña de la etiqueta, eso cuando caiga en cuenta de que las porciones ya no alcanzan como antes. Para mantener en el mismo nivel su consumo del producto reducido, el cliente acabará pagando más, comprando más mermelada.

Whittam Smith también lanzó una advertencia extraída de la tradición del pensamiento económico: las compañías que engañan y manipulan a la gente no van a durar mucho.

CONCEPTOS

La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en un país durante un periodo de tiempo sostenido, normalmente un año. Los precios suben y, en consecuencia, con cada unidad de moneda se adquieren menos cosas. La inflación refleja la disminución del poder adquisitivo de la moneda.

Se presenta. por ejemplo, cuando la demanda de bienes excede la capacidad de producción o importación; también se da a causa de aumentos en los costos de las materias primas, el productor mantiene su margen de ganancia poniendo precios más altos.

Foto: Economía Digital

Es uno de los pocos indicadores que afecta a toda la economía. Efectos de cuidado para el desarrollo económico de un país son: una disminución en el valor real del dinero, freno a la inversión y el ahorro, escasez de bienes debido a que consumidores acaparan existencias.

Cuando las personas compran menos con la misma cantidad de dinero, crecen las dificultades para planear actividades como invertir en algún proyecto productivo, además, las personas con menos ingreso son las más perjudicadas.

A la hora de proceder a una operación de shrinkflation las marcas se escudan en los incrementos de costes y en la imposibilidad de subirle los precios al maltrecho consumidor.

Quitarle gramos al contenido representa envíos más baratos y, en general, reducir proporcionalmente su valor final. Las empresas recurren a la reduflación para no subirle el volumen monetario a sus mercancías al ritmo de la inflación.

La mayoría de los consumidores no se da cuenta del cambio porque el recorte, en varios casos, es poco. Sin embargo, hay otros en los que la modificación es muy evidente, porque, de un día para otro, más de la mitad de lo que hay dentro de la bolsa es aire o los jabones que antes ocupaban toda la palma de la mano se han achicado.

Variantes como las descritas por Cuauhtémoc Rivera se aprecian en los desodorantes. Los productores de esas fragancias disfrazan con propósitos ecológicos el cambio de presentación, la puesta en anaqueles de versiones concentradas en envases más pequeños.

La reduflación bien puede ser la causa de cambios en la publicidad de varios productos. Antes, al anunciar el papel higiénico se dejaba en claro cuántos metros había en cada rollo.

Las crisis económicas, en México y en el mundo, han hecho a la gente muy cuidadosa acerca de lo que gasta y de lo que compra, y muy consciente de los sacrificios que está dispuesta a hacer. Para comprobar lo anterior basta con voltear a ver el auge de las tiendas de descuento, empresas que ofrecen, en comparación con supermercados, precios muy bajos. La apuesta de dichos establecimientos está en generar un fuerte número de ventas y ganar en rentabilidad. Además, mantienen al mínimo los costes de almacenar y manipular las mercaderías.

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