Camilla Läckberg: La escritora que surgió del frío
Literatura

Camilla Läckberg: La escritora que surgió del frío

En un cuento de Hans Christian Andersen al pequeño Kay se le incrustan dos trozos de cristal, uno en el ojo, otro en el corazón. El primero distorsiona la realidad, hace que todo lo bello y bueno en el mundo parezca feo y defectuoso; mientras que el segundo lo despoja lentamente de sentimientos, literalmente le va helando el corazón. Es gracias a esas alteraciones que la malvada Reina de las Nieves puede secuestrarlo, retenerlo en su palacio y conseguir que olvide a su familia y a Gerda, su mejor amiga, quien lo salvará al devolverle la calidez perdida.

Afortunadamente Camilla Läckberg es una Reina de las Nieves muy distinta, una que escribe novela negra con tal éxito que encabeza las listas de superventas en Suecia. Entre los galardones que ha obtenido destacan el premio SKTF de Suecia al mejor autor del año (2005), el premio literario Folket (2006) y el Gran Premio de Literatura Policíaca de Francia (2008). Además cuenta con dos nominaciones al Premio de la Academia Sueca a la mejor novela negra (2004 y 2005).

Läckberg nació en Fjällbacka, un pequeño pueblo pesquero de Suecia; ante la consabida norma "escribe sobre algo que conozcas bien" decidió que el pueblo y los lugares aledaños serían el escenario idóneo para ambientar sus historias.

LOS PERSONAJES

Las novelas están protagonizadas por una interesante pareja: Erica Falck, escritora, y Patrik Hedström, agente de la policía local. Esta mancuerna permite plantear el relato desde dos ángulos paralelos y complementarios, las pesquisas oficiales y la investigación informal realizada por Erica.

Existe una amplia galería de personajes secundarios, por ejemplo: Anna, hermana menor de Erica, totalmente sometida por su violento y controlador esposo, Lucas. Annika Jansson, la eficiente secretaria de la comisaría, su apoyo tanto moral como profesional resulta vital para el funcionamiento de la oficina. Gösta Flygare se dedica a hacer lo mínimo mientras aguarda la jubilación para poder dedicarse a su única pasión: el golf. Martin Molin, el más joven del equipo, ingenuo, bondadoso y con buen corazón. Bertil Mellberg, jefe de la comisaría, vanidoso, fanfarrón, grosero, machista... Aunque en múltiples ocasiones acaba poniendo la nota de humor, resulta risible de tan incompetente.

LOS CRÍMENES DE FJÄLLBACKA

En cuanto a la parte detectivesca los libros pueden ser leídos en orden indistinto, pues cada uno es autoconclusivo. Para seguir la vida de Patrik y Erica, sus dificultades y su evolución, al igual que las del resto de los personajes recurrentes, es necesario seguir el orden de publicación.

La princesa de hielo arranca cuando Alexandra, quien fuese amiga de Erica durante la infancia, aparece congelada y con cortes en las muñecas. Tratando de comprender la muerte de la joven, Erica comenzará a indagar en su vida e irá descubriendo una gran cantidad de secretos.

En Los gritos del pasado un niño descubre el cadáver de una joven debajo del cual se encuentran los esqueletos de dos chicas desaparecidas sin dejar rastro hace 25 años. Las tres víctimas murieron de la misma manera y para complicarlo todo, el sospechoso del caso original murió poco después de los hechos.

Las hijas del frío comienza cuando un pescador recupera el cuerpo de una niña de siete años en el mar. La autopsia desmiente la hipótesis de la muerte accidental puesto que el agua encontrada en sus pulmones contiene restos de jabón y champú. La alarma crece cuando ocurren ataques a otros niños.

Un reality show comienza a filmarse en el pueblo, alterando por completo la vida de sus habitantes. Un homicidio del que todos los participantes del programa son sospechosos y una muerte en un accidente vial que podría no ser lo que parece son las incógnitas a resolver de Crimen en directo.

Erica encuentra los diarios de juventud de su madre junto con una medalla nazi, decidida a averiguar más consulta a Erik Frankel, un viejo historiador especializado en la Segunda Guerra Mundial, quien poco después es encontrado muerto. La pregunta a responder es, ¿hay alguna conexión entre ambos hechos? Las huellas imborrables combina una trama actual con sucesos acaecidos en los cuarenta.

La sombra de la sirena parte de la repentina desaparición de un hombre y las múltiples amenazas recibidas por algunos de sus allegados, una intriga cuyas raíces se remontan a la adolescencia de los involucrados.

Los vigilantes del faro: Tras huir de su marido, Annie y su hijo, Sam, se mudan al faro abandonado de la isla de Gråskär en torno a la que existen varias leyendas de espíritus. Matte, su novio de juventud, es asesinado al día siguiente de que se reencuentren y parece que ella fue la última en verlo con vida, ¿hasta qué punto está involucrada en su muerte?

Ebba y su esposo Mårten se instalan en una pequeña granja, cuando sufren un ataque el pasado sale a relucir: hace 30 años una familia desapareció de la misma granja, excepto por una bebé de apenas un año, Ebba, el caso nunca fue resuelto. Este es el planteamiento inicial de La mirada de los ángeles.

Por último, en El domador de leones una chica de 15 años es atropellada tras aparecer deambulando y con graves signos de tortura. Parece que su caso está relacionado con la desaparición de otras chicas de la misma edad en otras localidades. Por su parte, Erica está inmersa en la investigación de un viejo caso de homicidio para su nueva novela.

LA ESTRUCTURA Y EL ESTILO

La solución de los casos sigue un procedimiento más bien convencional y realista, sin espectaculares trucos deductivos al estilo Sherlock Holmes o despliegues tecnológicos propios de series televisivas como CSI. Todo transcurre en una pequeña comisaría con policías normales y recursos limitados.

Los crímenes siempre implican una subtrama en el pasado, esta peculiaridad determina la estructura de los relatos. Se alternan capítulos con narrador omnisciente que transcurren en el presente y otros donde la voz es cedida al criminal, la víctima u otro sujeto relevante para la comprensión y solución de los hechos. Y puede ocurrir que no se descubra de quien se trata hasta el final del libro.

La pluma de Camilla impide que la lectura resulte aburrida, confusa o pesada. Merced a una prosa sencilla y fluida en combinación con un ritmo ágil el lector puede seguir la trama sin problemas.

Otro aspecto a resaltar de la narrativa de Camilla Läckberg es que los problemas sociales juegan un papel muy importante en sus obras. Aparecen temas como la violencia intrafamiliar, el alcoholismo, el acoso escolar, la homofobia, el tabú existente en torno a la depresión posparto o los desórdenes mentales, el abuso infantil en distintas modalidades: negligencia, maltrato físico y psicológico, abuso sexual, etcétera.

La escritora pone en boca de Erica una afirmación que parece una declaración manifiesta de su propia concepción del género literario que cultiva: a ella lo que le interesaba eran las personas, sus relaciones y su fondo psicológico y, en su opinión, todo aquello quedaba, en la mayoría de las novelas de ese tipo, supeditado a sangrientos asesinatos y fríos cadáveres.

No puede obviarse que Fjällbacka es un pueblo con aproximadamente mil habitantes (aunque en verano la cantidad aumenta drásticamente a cerca de 20 mil), en un lugar tan pequeño, es de suponer que prácticamente todos los habitantes se conocen al menos de vista, cuando no hay alguna relación más cercana.

Así se comprende bien que otros elementos recurrentes sean las habladurías, los secretos y la importancia del disimulo, de guardar las apariencias a como dé lugar. Esto puede llevar a mentir, negar u ocultar desde un paseo con la exesposa hasta un embarazo, desde una travesura infantil hasta un delito; y, como siempre, las consecuencias son impredecibles. Se comprueba que el adagio "pueblo chico, infierno grande" es válido aquí y en China... o en Suecia.

Finalmente la Reina de las Nieves acaba transformada en Kay o en Gerda, pero el cristal alojado en su mirada muestra otra cara de la avanzada sociedad sueca, aquejada por los problemas de cualquier otra; y con sus relatos logra derretir el hielo de la aparente perfección escandinava.

Comentarios